Un amigo el contratista: «Parece que los únicos que evadimos somos Manuel y yo»
Matías Tabar, el empresario encargado de las remodelaciones en la vivienda del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ubicada en el country Indio Cuá, defendió públicamente los trabajos realizados y cuestionó el impacto judicial y mediático que tomó el caso.

En diálogo con Radio Rivadavia, el contratista contó que conoció a Adorni durante 2024 a través de una inmobiliaria vinculada al barrio privado y explicó cómo se inició el vínculo laboral. Según relató, la propiedad necesitaba una renovación estética importante. “Había que modernizarla y darle otra imagen”, resumió.
Tabar señaló que el presupuesto original rondaba los 85 mil dólares, a los que luego se agregaron cerca de 9 mil por la refacción de la pileta. Con el avance de la obra, afirmó, se incorporaron nuevas compras y trabajos adicionales que elevaron el costo total hasta unos 245 mil dólares.
No obstante, aclaró que esa cifra no representó ingresos directos para él. “El fiscal preguntó cuánto terminó costando la obra, pero eso no significa que yo haya cobrado ese monto”, sostuvo, al tiempo que acusó una “distorsión” de la información difundida.
El contratista insistió en que la remodelación transcurrió sin irregularidades y rechazó sospechas sobre movimientos de dinero fuera de lo habitual. “Fue una obra común de principio a fin”, afirmó.
Durante la entrevista admitió que los pagos se realizaban en efectivo y en moneda estadounidense. Según explicó, los encuentros para las entregas de dinero eran personales y frecuentes. También argumentó que, en el contexto económico argentino, muchas operaciones del sector de la construcción se manejan fuera de los canales formales.
“En este rubro es habitual que no todo esté facturado. Si pedís factura, muchas veces te agregan el IVA aparte”, reconoció. En ese marco lanzó la frase que terminó marcando la entrevista: “Da la sensación de que los únicos que evadimos somos Manuel y yo”.
Tabar además reveló que recibió llamados de Adorni antes de declarar ante la Justicia, aunque negó haber sufrido presiones. “Fueron conversaciones normales, como las que teníamos habitualmente”, explicó.
Por último, se refirió a las críticas del presidente Javier Milei, quien lo había señalado públicamente como “kirchnerista”. “Me sorprendió muchísimo que un presidente hablara de mí”, expresó. Aun así, buscó bajar el tono de la polémica y concluyó: “Entiendo que es el presidente que votamos. Yo ya lo perdoné”.
