11 de mayo de 2026

Trump endurece su política proteccionista, castiga a Corea del Sur y profundiza la volatilidad global

La medida contrasta de forma directa con el rumbo adoptado por el Gobierno argentino, encabezado por Javier Milei, que promueve la apertura irrestricta de importaciones como eje de su política económica.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dispuso un fuerte aumento de los aranceles a las importaciones provenientes de Corea del Sur y volvió a sacudir a los mercados internacionales, al reforzar una estrategia comercial centrada en el proteccionismo y la defensa de la industria estadounidense.

El incremento arancelario eleva las tasas del 15% al 25% y alcanza a sectores considerados sensibles para la economía norteamericana, como la industria automotriz, el rubro farmacéutico y el sector maderero.

La decisión fue anunciada por Trump a través de la red Truth Social, donde responsabilizó al gobierno surcoreano por no haber avanzado en la ratificación de un acuerdo comercial firmado en 2025.

En su mensaje, el mandatario estadounidense presentó la suba de aranceles como una respuesta política y económica frente al estancamiento institucional en Seúl, pese a reconocer que la aprobación del tratado depende del Parlamento surcoreano. Aun así, optó por avanzar con sanciones que impactan de manera directa sobre empresas clave como Hyundai Motor y KIA Motors, principales exportadoras de vehículos al mercado estadounidense.

El trasfondo del conflicto remite al llamado “Acuerdo Comercial Histórico”, suscripto en julio de 2025 por Trump y el entonces presidente surcoreano Lee Jae Myung. Si bien el entendimiento fue refrendado a nivel político durante una visita oficial meses después, nunca logró el aval legislativo necesario para entrar en vigencia. Según la Casa Blanca, el pacto incluía compromisos de inversión por unos 350.000 millones de dólares en proyectos radicados y controlados por Estados Unidos.

La ofensiva arancelaria no solo reaviva tensiones bilaterales, sino que también expone una paradoja en el tablero internacional: mientras Trump refuerza barreras para proteger el empleo y la producción local, el Gobierno de Milei —uno de sus principales aliados políticos— avanza en un proceso inverso de liberalización comercial que, según sectores industriales argentinos, acelera el cierre de empresas y la pérdida de puestos de trabajo.

En el plano interno estadounidense, la medida tampoco está exenta de controversias. La Corte Suprema analiza actualmente una causa que cuestiona la legalidad de los aranceles impuestos por decisión presidencial sin intervención del Congreso, lo que podría sentar un precedente clave sobre los límites del poder ejecutivo en materia comercial.

Por el momento, el gobierno de Corea del Sur optó por el silencio oficial tras el anuncio, en un contexto ya cargado de tensiones bilaterales, que incluye investigaciones sensibles sobre empresas tecnológicas y disputas regulatorias.

Mientras tanto, la escalada proteccionista impulsada por Trump vuelve a introducir incertidumbre en los mercados globales y reabre el debate sobre el impacto real de estas políticas en el comercio internacional.

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