Trump bloquea la entrada de estudiantes extranjeros a Harvard con nueva orden ejecutiva
En una medida que aumenta la tensión entre la Casa Blanca y la Universidad de Harvard, el presidente Donald Trump firmó este miércoles una nueva orden ejecutiva que prohíbe la entrada a Estados Unidos de casi todos los estudiantes extranjeros que planeaban estudiar en la prestigiosa institución. La decisión ha generado rechazo en la comunidad académica y ha sido calificada por Harvard como «ilegal».

La orden, publicada en el Diario Oficial, declara que permitir la entrada de ciertos estudiantes internacionales representa un riesgo para la seguridad nacional. Trump argumenta que la conducta de Harvard y la presencia de estudiantes extranjeros en su campus de Cambridge la convierten en un «destino inadecuado» para investigadores y alumnos internacionales.
La medida afecta a aproximadamente 6.800 estudiantes actualmente matriculados en la universidad, quienes podrían ver sus visas revocadas según la autoridad que el mandatario delegó al secretario de Estado, Marco Rubio.
Este nuevo bloqueo se suma a una serie de enfrentamientos entre la administración y Harvard, que incluyen demandas y acusaciones de la Casa Blanca de que la universidad se niega a colaborar con registros relacionados con la conducta de estudiantes extranjeros. Harvard ha respondido calificando la orden como «ilegal» y en violación de la Primera Enmienda, y ha asegurado que continuará protegiendo a sus estudiantes internacionales.
La controversia se intensificó la semana pasada cuando un tribunal federal impidió que el Departamento de Seguridad Nacional prohibiera la entrada a estudiantes internacionales en Harvard, pero la Casa Blanca ahora invoca una ley federal que le otorga autoridad para bloquear a extranjeros cuya presencia considere perjudicial para los intereses del país.
La orden también menciona otras leyes relacionadas con organizaciones terroristas, y algunos analistas ven en ella un posible resurgir de la polémica «prohibición musulmana» que Trump implementó en su primer mandato. La medida tendrá una vigencia inicial de seis meses, con posibilidad de renovación tras una revisión en 90 días.
Por su parte, estudiantes, profesores y miembros de la comunidad académica de Harvard realizaron manifestaciones en Cambridge en rechazo a la medida, denunciando que afecta a una parte significativa de la diversidad y la libertad académica en la universidad.
Harvard ha anunciado que continuará defendiendo sus derechos y los de sus estudiantes frente a lo que consideran una acción «arbitraria e ilegal». La disputa refleja la creciente confrontación entre la administración Trump y las instituciones educativas de élite en Estados Unidos.
