Helsinki marca un récord histórico en seguridad vial: un año sin víctimas mortales en sus calles
La región metropolitanaana de Helsinki, con cerca de 1,4 millones de habitantes, ha alcanzado un logro sin precedentes en seguridad vial que la posiciona como un modelo a seguir para otras grandes urbes europeas.

Hace aproximadamente cuatro décadas, la capital finlandesa comenzó a implementar estrategias innovadoras para disminuir, y eventualmente erradicar, los accidentes de tráfico fatales. Este esfuerzo prolongado ha dado resultados concretos: entre 2024 y 2025, la ciudad completó doce meses consecutivos sin registrar ninguna muerte en sus vías.
Para ponerlo en perspectiva, en un lapso similar, París lamentó 31 fallecimientos que incluyeron conductores, peatones, motociclistas y ciclistas. Al momento de elaborar este informe, Helsinki acumulaba otros nueve meses adicionales sin víctimas mortales.
La clave del éxito reside en una combinación de factores, donde la planificación urbana juega un rol fundamental, pero no es el único. Según Roni Utriainen, ingeniero de tráfico del Ayuntuntamiento de Helsinki, «mejorar la seguridad del entorno vial es crucial, pero igualmente importantes son un comportamiento vial más responsable, vehículos más seguros, una legislación sólida y una vigilancia efectiva». La ciudad ha implementado medidas como la reducción de límites de velocidad, la mejora de infraestructuras para peatones y ciclistas, el estrechamiento de calzadas y la instalación de radares fijos. Además, destaca la calidad del transporte público, que desincentiva el uso del automóvil y reduce la probabilidad de colisiones.
En las últimas dos décadas, Helsinki ha destinado una inversión significativa a obras de infraestructura orientadas a la seguridad, como túneles en los puntos más congestionados del centro y puentes exclusivos para peatones y ciclistas que conectan barrios. Martti Tulenheimo, especialista de la Federación Finlandesa de Ciclistas, señala que «la percepción de seguridad ha mejorado drásticamente en la última década». Por su parte, Matti Hirvonen, de la Red de Municipios Ciclistas de Finlandia, añade que el año pasado se invirtieron unos 35 millones de euros en infraestructura para bicicletas y peatones, aunque esto representa solo el 13% del presupuesto total de inversión en transporte.
De cara al futuro, Helsinki busca perfeccionar aún más su historial. Pasi Anteroinen, director gerente del Consejo Finlandés de Seguridad Vial (Liikenneturva), adelanta que a partir de 2030 se planea prohibir la circulación de vehículos privados en las calles más transitadas cercanas a la estación central. «La cuestión de fondo es la aceptación social. ¿Qué es aceptable en una ciudad? Los habitantes de Helsinki han decidido que quieren calles más seguras».
Hace ya unos 20 años, la ciudad estableció un límite de velocidad máxima de 30 km/h en sus calles, y existe una arraigada cultura de tolerancia cero hacia el exceso de velocidad y la conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas. Dennis Pasterstein, jefe de Operaciones de Control de Tráfico de la Policía de Helsinki, explica que «la ciudad ha incrementado la vigilancia automática con 70 radares y realiza controles periódicos que supervisan velocidad y niveles de alcohol en todos los modos de transporte». Además, las campañas de comunicación en redes sociales tienen un impacto masivo: «el año pasado logramos 30 millones de visualizaciones desde nuestras cuentas, multiplicando por cientos el efecto de una multa y mejorando el comportamiento vial».
La Unión Europea, a través de su estrategia «Visión Cero», aspira a reducir al máximo las muertes en carretera para 2050. La experiencia de Helsinki ofrece lecciones valiosas. «El objetivo se fijó aquí hace 40 años, y ahora es una realidad. Es crucial fijar metas y mirar al futuro», afirma Tulenheimo. Para Utriainen, la medida más efectiva sería «reducir los límites de velocidad, es un buen punto de partida». Finalmente, Anteroinen concluye: «Cada ciudad es diferente; algunas capitales europeas son diez veces más grandes que Helsinki, pero todas pueden esforzarse por mejorar cada día».
