Tropas rusas concentran los ataques en el Donbass
Ucrania se preparaba este lunes para enfrentar nuevos ataques rusos en la región esteña del Donbass, objetivo prioritario de Moscú aunque sus fuerzas pierden terreno en la zona, mientras el ejército ucraniano continúa su contraofensiva en la región de Jarkov, dijeron autoridades ucranianas.

Casi tres meses de guerra transformaron a Lisichansk, una ciudad minera de unos 100.000 habitantes en su mayoría rusoparlantes, en una zona abandonada y desprovista de agua, electricidad o red telefónica, constató un periodista de la agencia de noticias AFP.
Sin embargo, la inteligencia militar británica indicó el domingo que la ofensiva rusa en el este de Ucrania «perdió impulso», y advirtió que podía estancarse.
Las tropas de Moscú no han logrado conquistas territoriales sustanciales, lo que hace que su plan de batalla esté «considerablemente retrasado», agregó.
«Rusia ha sufrido probablemente la pérdida de un tercio de su fuerza de combate terrestre que comenzó en febrero», agregó la inteligencia británica.

En el mismo sentido, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, afirmó este domingo que Ucrania «puede ganar la guerra».
Por su parte, los rusos han destacado éxitos al atacar con misiles de «alta precisión» dos puntos de mando ucranianos y cuatro depósitos de munición de artillería cerca de Zaporiyia, Paraskovievka, Konstantinovka y Novomikhailovka, en Donetsk.
La aviación rusa destruyó dos lanzamisiles y un sistema de radar, al tiempo que 15 drones ucranianos fueron derribados cerca de Donetsk y Lugansk, según Moscú.
En la ciudad portuaria de Mariupol, sur del Donbass, el ejército ruso continuó sus bombardeos y disparos de artillería contra la siderúrgica de Azovstal, último foco de resistencia en el lugar, según el estado mayor ucraniano.
En el norte, las fuerzas ucranianas continúan su contraofensiva en la región de Jarkov, segunda ciudad del país, y se acercan a la frontera con Rusia, afirmó a la televisión ucraniana el consejero del ministerio ucraniano del Interior, Vadim Denissenko.

Simbólicamente, la inscripción «Azov estuvo allí», con el símbolo del regimiento ucraniano similar a la esvástica nazi, fue colocado en uno de los tanques junto a la «Z» que le habían pintado las tropas rusas, constató AFP.
