Trabajadores del INTA denuncian “clientelismo empresario y corrupción”
En medio del avance del plan de ajuste del gobierno nacional, trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) realizaron una grave denuncia pública contra las autoridades del organismo, a quienes acusan de “clientelismo empresario y corrupción”. Según señalaron desde el gremio APINTA, las decisiones adoptadas por la actual conducción ponen en riesgo la continuidad del INTA.

A través de un comunicado, la Asociación del Personal del INTA (APINTA) expresó su preocupación por lo que califican como una «reestructuración ilegal» que avanza sin respetar la normativa vigente. En particular, denunciaron la creación de una nueva “Secretaría de Coordinación de Gestión” que, según el gremio, busca concentrar funciones clave y asumir atribuciones que por ley corresponden a la Dirección Nacional del INTA.
“La intención es apoderarse de la caja: administración y patrimonio, operaciones, presupuesto y manejo de Recursos Humanos”, advirtió APINTA. Además, indicaron que esta nueva secretaría también controlará la Gerencia de Asuntos Jurídicos, lo que implicaría, según el gremio, “la suma del poder público en el organismo”.
“El INTA está conducido por grandes empresarios”
Uno de los aspectos más preocupantes para los trabajadores es la composición del actual Consejo Directivo del INTA, al que acusan de estar «dominado por una asociación de grandes empresarios pampeanos agrupados en AAPRESID (Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa)».
“El Consejo Directivo actual no representa al campo en su totalidad, sino a un sector minoritario que ve los recursos naturales y la alimentación como un negocio privado”, señaló el comunicado. En contraposición, APINTA destacó el rol fundamental del sector de la Agricultura Familiar, que representa el 65% de las explotaciones agropecuarias del país y es clave para garantizar el acceso a alimentos abundantes y saludables.
El documento emitido por APINTA también incluye duras críticas al clima institucional dentro del INTA. La organización gremial denunció una creciente “ideologización” y prácticas de “disciplinamiento y adoctrinamiento”, comparando el accionar actual con el de la última dictadura cívico-militar.
“No se toleran voces disidentes ni miradas distintas a la ideología del Presidente”, afirmaron. Además, expresaron preocupación por la venta del edificio del INTA ubicado en la calle Cerviño, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que actualmente se encuentra bajo investigación judicial. Temen que esta operación sea solo la primera de una serie de liquidaciones patrimoniales que podrían afectar también a campos experimentales clave.
Frente a este panorama, desde APINTA manifestaron su firme rechazo a las políticas implementadas por la actual gestión y reafirmaron su compromiso con la defensa del INTA como institución pública. “Defender al INTA es proteger nuestro país”, concluyeron.
