Terremotos en Venezuela: el gobierno confirmó 235 muertos y 4.300 heridos
El Ministerio de Salud confirmó que el saldo de víctimas fatales se elevó a 235, mientras que los heridos ya superan los 4.300, en un escenario marcado por la destrucción de infraestructura, miles de personas desplazadas y una intensa búsqueda de desaparecidos.

La crisis provocada por el doble terremoto que golpeó a Venezuela continúa profundizándose a medida que avanzan las tareas de rescate.
Los dos sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5, ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia durante la tarde del miércoles, generando un impacto devastador principalmente en el estado de La Guaira y en distintos sectores de Caracas, donde el derrumbe de edificios y los daños en servicios esenciales complican la asistencia a la población.
En las primeras horas posteriores al desastre, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, había informado un balance preliminar de 188 fallecidos, 1.520 heridos y 157 desaparecidos. Sin embargo, el avance de los operativos de rescate y la evaluación de los daños obligaron a actualizar las cifras oficiales, reflejando la verdadera magnitud de la tragedia.
Mientras tanto, organizaciones ciudadanas sostienen que el número de personas cuyo paradero aún se desconoce podría ser mucho mayor. La plataforma «Desaparecidos terremoto Venezuela» indicó que existen decenas de miles de reportes de familiares que continúan buscando a sus seres queridos, aunque esos datos todavía no cuentan con validación oficial.
Ante la emergencia, el Gobierno declaró el estado de emergencia y calificó a La Guaira como zona de desastre. Equipos de rescate venezolanos trabajan sin descanso entre los escombros junto a brigadas internacionales que comenzaron a arribar al país para colaborar en la localización de sobrevivientes, la atención médica y la distribución de ayuda humanitaria.
La dimensión del desastre movilizó además a organismos internacionales y a gobiernos de la región, que pusieron en marcha mecanismos de cooperación para asistir a las comunidades afectadas. Sin embargo, las autoridades mantienen la preocupación por la posibilidad de nuevas réplicas y por el incremento del número de víctimas a medida que se accede a las zonas más comprometidas.
Con el correr de las horas, la prioridad sigue centrada en salvar vidas, restablecer los servicios básicos y brindar asistencia a miles de familias que perdieron sus hogares, en una tragedia que ya figura entre los desastres naturales más graves registrados por Venezuela en las últimas décadas.
