Soberanía a la venta: la privatización parcial de Nucleoeléctrica desata alarma por el control estratégico de la energía
El pronunciamiento de Zárate destaca el peligro de desmantelar la capacidad científico-tecnológica argentina en un área crítica, en favor de la capitalización inmediata, a pesar de que la propia empresa demuestra una robustez económica que le permite financiar su propio desarrollo. La resolución es un llamado de atención sobre la contradicción entre la estabilidad financiera de la empresa y la voluntad política de abrirla al capital privado.

El rechazo del Concejo Deliberante de Zárate (sede de centrales nucleares clave como Atucha ) a la privatización parcial de Nucleoeléctrica Argentina SA (NA-SA) se erige como un severo cuestionamiento al Decreto Nacional 695/2025 .
La resolución local, impulsada con el apoyo de ATE Nacional , introduce un análisis crítico que no solo se centra en la oposición política, sino en la defensa de la soberanía energética , el desarrollo científico nacional y el control estatal de una industria estratégica.
El elemento más contundente del rechazo se basa en la solvencia económica de NA-SA. El expediente municipal subraya que la empresa no solo carece de déficit, sino que ha presentado resultados superavitarios . Con ganancias por más de $17.000 millones en el primer trimestre de 2025 y un resultado operativo superior a $103.000 millones en el primer semestre, la privatización no puede justificarse bajo el argumento de la ineficiencia o la necesidad de sanear cuentas.
En este contexto, el Concejo advierte que la habilitación para vender el 44% del capital accionario (lo que dejaría al Estado con el 51% , un margen de control mínimo) «abre la puerta a la injerencia de capitales privados en las decisiones estratégicas». La crítica se agudiza al señalar que esta privatización, combinada con reformas previas a la Ley 24.065, parece diseñada para » permitir la transferencia de renta desde los usuarios hacia inversores privados, con riesgo de incrementos tarifarios sin mejoras en el servicio «. En esencia, se cuestiona que la medida podría estar motivada más por la transferencia de activos y la especulación que por una genuina mejora en el servicio o la eficiencia operativa.
Una venta que compromete el desarrollo nacional.
La secretaria adjunta de ATE Nacional, Mercedes Cabezas , enfatizó que la defensa de NA-SA es una «cuestión de soberanía energética , desarrollo científico y control estatal «. Nucleoeléctrica es responsable de generar cerca del 7% de la electricidad del país, con un aporte de energía continua , competitiva y libre de emisiones de carbono ⚡. Además, es la encargada de financiar y ejecutar proyectos de alto valor estratégico como la extensión de vida de Atucha I.
La introducción de un socio minoritario con un 44% del capital implica un riesgo latente de subordinación de las decisiones estratégicas de la empresa (incluyendo inversiones en desarrollo tecnológico y proyectos nacionales) a los intereses de lucro del capital privado.
