Senado: El oficialismo impide interpelación a Karina Milei y Luis Caputo por la estafa cripto
En una jornada legislativa marcada por tensiones políticas y maniobras parlamentarias, el oficialismo de La Libertad Avanza (LLA), junto con el PRO, la UCR y bloques provinciales aliados, bloqueó en el Senado el tratamiento sobre tablas del pedido de interpelación a Karina Milei, secretaria General de la Presidencia, y a Luis Caputo, ministro de Economía, en el marco de la causa vinculada a la criptoestafa del token $LIBRA.

El pedido, impulsado por el jefe del bloque de Unión por la Patria (UP), José Mayans, buscaba que ambos funcionarios explicaran ante la Cámara Alta su vinculación o responsabilidad en una trama que ha despertado inquietud institucional y judicial. Mayans fue enfático: «Sé que tiene terror; es presidenta de un partido, pero no habla.
Tiene que venir al Senado para responder las preguntas correspondientes», expresó en referencia a la hermana del presidente, una de las figuras más influyentes del entorno de Javier Milei.
Sin embargo, el pedido no alcanzó los dos tercios necesarios: la moción para citar a Karina Milei cosechó 36 votos afirmativos y 33 negativos, mientras que la de Caputo tuvo 35 votos positivos y 34 en contra. En ambos casos, el rechazo dejó en evidencia el blindaje político que protege a los funcionarios más cercanos al poder presidencial, incluso cuando pesan sospechas públicas sobre su accionar.
El jefe del bloque libertario, Ezequiel Atauche, intentó descomprimir la tensión afirmando que “si quieren pedir un informe a través de una comisión, estamos dispuestos”, eludiendo la transparencia inmediata que implica una interpelación directa en el recinto. En línea con esa posición, el radical Eduardo Vischi sostuvo que no era “una propuesta para tratar sobre tablas” y propuso su eventual discusión en comisión, una estrategia dilatoria que relativiza la urgencia del tema.
Paradójicamente, el Senado sí aprobó la citación al nuevo canciller, Gerardo Werthein, para que explique la política exterior respecto a las Islas Malvinas, una cuestión de soberanía que, aunque relevante, quedó descontextualizada ante la negativa a debatir un tema de fuerte repercusión económica y social como lo es la causa $LIBRA.
Mientras tanto, el oficialismo y aliados sí avanzaron en otros puntos del temario, como la aprobación del proyecto de Ficha Limpia, el tratamiento de pliegos diplomáticos y la declaración de emergencia para Bahía Blanca y Coronel Rosales. Pero el escudo protector en torno a los principales actores del gobierno en la causa cripto refuerza la percepción de opacidad, discrecionalidad y una preocupante falta de rendición de cuentas en las más altas esferas del Ejecutivo.
En tiempos donde la transparencia es bandera discursiva, pero no práctica institucional, la negativa a habilitar la discusión sobre posibles irregularidades con impacto en los ahorros de la ciudadanía marca una preocupante señal de cómo se administra el poder en la era Milei.
