Alerta en Francia: aíslan a más de 1700 personas en un crucero tras una muerte y decenas de casos gastrointestinales
Como medida preventiva, alrededor de 1700 ocupantes permanecen confinados a bordo de la embarcación mientras avanzan las investigaciones médicas.

Las autoridades sanitarias de Francia mantienen bajo vigilancia un crucero anclado en la ciudad de Burdeos luego de que se registrara la muerte de un pasajero y más de 50 personas presentaran síntomas compatibles con una gastroenteritis aguda.
El barco, operado por Ambassador Cruise Line, transporta a 1233 pasajeros y 514 tripulantes. El aislamiento fue dispuesto tras detectarse múltiples cuadros de vómitos y diarrea entre los viajeros, aunque las autoridades aclararon que no existe relación con el brote de hantavirus registrado semanas atrás en el crucero MV Hondius.
La travesía había comenzado el pasado 6 de mayo en las islas Shetland y realizó escalas en Belfast, Liverpool y Brest antes de llegar al puerto francés. La mayoría de los pasajeros son ciudadanos británicos e irlandeses.
El fallecimiento de un hombre de 90 años, ocurrido antes del arribo a Burdeos, incrementó la preocupación sanitaria. Los investigadores analizan si los síntomas podrían estar vinculados a una intoxicación alimentaria, hipótesis que por ahora aparece como la principal línea de investigación.
Los pasajeros afectados fueron aislados de inmediato en sus camarotes y recibieron atención médica dentro del buque. Este miércoles, un equipo sanitario francés subió a bordo para realizar controles clínicos y recolectar muestras que permitan identificar el agente causante del brote.
Aunque inicialmente se sospechó de un posible norovirus, las primeras pruebas descartaron por el momento esa variante viral. Sin embargo, los análisis continúan en laboratorios especializados del hospital de Burdeos para determinar con precisión el origen de los contagios y evaluar el riesgo de propagación.
A pesar del operativo sanitario, las autoridades no implementaron restricciones especiales en tierra. El crucero continúa amarrado en el centro de la ciudad y algunos pasajeros pudieron permanecer en cubierta observando el entorno urbano mientras continúa el confinamiento preventivo.
La compañía naviera espera retomar el itinerario previsto hacia España una vez que se confirme que no existe peligro para la salud pública. Hasta entonces, todos los ocupantes deberán cumplir estrictamente las indicaciones de las autoridades sanitarias francesas para evitar una eventual expansión del cuadro fuera de la embarcación.
