Por brote de fiebre amarilla, Petro anuncia que decretará emergencia económica y sanitaria
La declaración oficial de la emergencia se espera en las próximas horas, en medio de una creciente preocupación sanitaria y política por el avance del virus y la capacidad institucional para responder a tiempo.

El presidente colombiano busca agilizar recursos para contener el avance del virus, mientras lanza duras críticas a sus opositores y revive el debate sobre la reforma a la salud.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció este martes que declarará la emergencia económica y sanitaria para enfrentar el brote de fiebre amarilla detectado en el departamento de Tolima, una medida que le permitirá al Gobierno movilizar recursos de forma extraordinaria para contener la propagación del virus transmitido por el mosquito Aedes aegypti.
“Voy a decretar la emergencia económica, después de la sanitaria. Pero no por lo que dicen los contrabandistas, lavadores y petroleros que son los que vienen dominando la política económica de Colombia, sino por algo simple y contundente: LA VIDA”, expresó el mandatario a través de su cuenta en la red social X.
Petro advirtió que la enfermedad, que ya ha causado 32 muertes entre 74 casos confirmados, presenta una mortalidad cercana al 50%, y alertó sobre el impacto del cambio climático, que ha favorecido la expansión del mosquito transmisor hacia zonas altas y urbanas, incluyendo Bogotá.
La fiebre amarilla, para la cual sí existe una vacuna eficaz, ha generado alarma tras la aparición de monos muertos en la zona cafetera, un indicador que usualmente precede brotes en humanos. Petro aclaró que los primates “no transmiten la enfermedad”, pero sirven como alerta epidemiológica temprana.
En su extenso pronunciamiento, el presidente no evitó entrar en polémica: cuestionó a la gobernadora del Tolima, al Distrito Capital y a la Federación Nacional de Cafeteros por lo que calificó como falta de colaboración en la respuesta al brote. También aprovechó para volver a defender su reforma a la salud, archivada en el Congreso, afirmando que la “inexistencia de prevención” es la mayor debilidad del sistema actual.
El decreto de emergencia permitirá al Ejecutivo eludir trámites y licitaciones tradicionales para asignar recursos, como ya se ha hecho en ocasiones anteriores, incluyendo la emergencia en La Guajira en 2023 y la conmoción interior en el Catatumbo a comienzos de 2025. Sin embargo, críticos recuerdan que los problemas que motivaron esos decretos aún no han sido resueltos del todo.
