Padres deportados logran reunirse con su hijo enfermo de cáncer un día antes de su muerte
Kevin, nacido en Estados Unidos pero criado en México, se enfermó durante una visita a su familia en Chicago en Navidad. Fue diagnosticado con cáncer de colon en etapa avanzada y, a pesar de la gravedad, expresó su gratitud por haber podido ver a sus padres en sus últimos momentos. “Gracias por ayudar a mi familia a tener la opción de estar con él”, dijo el joven convaleciente en una entrevista.

Una pareja mexicana, deportada por las autoridades de Estados Unidos, pudo reunirse con su hijo, un joven estadounidense de 18 años, justo un día antes de que falleciera por un cáncer. Isidoro González Avilés y Norma Anabel Ramírez Amaya viajaron a Durango, México, para estar con Kevin González, quien se encontraba gravemente enfermo. La emotiva reunión ocurrió el sábado por la noche, y Kevin murió al día siguiente en la tarde, según informó su familia a CNN.
Sus padres, ciudadanos mexicanos, habían sido deportados anteriormente tras ingresar “ilegalmente” a Estados Unidos, según confirmó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). En su intento por reunirse con su hijo tras su diagnóstico, intentaron volver a ingresar a los EE.UU. en abril, pero fueron detenidos en la frontera y posteriormente deportados. Ambos habían solicitado visas temporales, las cuales fueron rechazadas debido a sus antecedentes migratorios.
El viernes pasado, un juez en Tucson ordenó su liberación, y la pareja viajó a Durango para encontrarse con Kevin, quien había viajado a México hace aproximadamente una semana con la esperanza de ver a sus padres una última vez. Tras el emotivo reencuentro, Isidoro expresó: “Logramos hacer realidad el sueño de mi hijo: estar con él, amarlo y darle el cariño que no pudimos en estos meses”.
Kevin, con un rostro demacrado pero con una gran fe, agradeció a quienes le ayudaron a reunirse con su familia y expresó su esperanza de recuperarse y vivir más momentos con sus seres queridos. Su madre, Norma, no pudo evitar llorar mientras lo abrazaba, sintiendo la alegría y el dolor de ese instante tan especial.
La historia ha generado preocupación y debates sobre las políticas migratorias y la difícil situación que enfrentan muchas familias inmigrantes en Estados Unidos. La legisladora Delia Ramirez manifestó su apoyo a la familia y criticó las decisiones que les impidieron estar juntos en los momentos más difíciles, señalando que estas políticas no protegen a las comunidades.
