Milei le habría pedido a Sturzenegger un «nuevo plan» por si Caputo renuncia a su cargo
En el contexto actual de la economía argentina, la figura de Toto Caputo, se encuentra en una encrucijada. A medida que las tensiones internas en el gabinete se intensifican, la posibilidad de su renuncia se vuelve cada vez más palpable.

Ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, quien ha sido designado como asesor del FMI, ha comenzado a mostrar abiertamente sus diferencias con el enfoque de tipo de cambio fijo que Caputo defiende, lo que podría marcar un cambio en la política económica del país.
Las fuentes cercanas consultadas por Crónicas Políticas, la situación indican que Caputo se siente agotado, enfrentando una creciente presión por parte de Sturzenegger, quien aboga por una flotación libre del peso y la eliminación del cepo cambiario.
Este enfrentamiento no solo refleja una lucha de poder dentro del gabinete, sino que también pone de manifiesto la urgencia de encontrar soluciones efectivas ante la inminente corrida cambiaria que amenaza con desestabilizar aún más la economía.
La incertidumbre sobre la continuidad de Caputo se intensificó el año pasado, cuando la competitividad de la devaluación inicial se desvaneció y se desató una corrida cambiaria prolongada. En este contexto, se especula que Caputo podría optar por abandonar su cargo sin llevar a cabo una devaluación, dejando el «trabajo sucio» a Quirno, quien parece estar preparándose para asumir un rol más protagónico en la gestión económica.
El dilema que enfrenta Sturzenegger es significativo: aunque tiene la visión de implementar un cambio radical en la política cambiaria, es poco probable que esté dispuesto a asumir el costo de una devaluación, dado que su enfoque se basa en un plan alternativo que ya tiene en mente. Esto plantea la pregunta de cómo Milei, como líder del gobierno, manejará esta situación crítica y si optará por respaldar a Sturzenegger en su búsqueda de un nuevo rumbo económico.
