Metalfor deja sin sueldo a 600 empleados y encendió la alarma social y política en Marcos Juárez
Para los habitantes de Marcos Juárez, la situación de Metalfor representa un síntoma más de la vulnerabilidad de la industria regional y de cómo problemas productivos pueden tener efectos inmediatos sobre la estabilidad social y política.

La ciudad cordobesa de Marcos Juárez enfrenta una nueva sacudida económica y laboral tras el anuncio de la empresa de maquinaria agrícola Metalfor de no pagar los salarios completos de febrero a sus 600 trabajadores directos.
La medida derivó en un paro de actividades y refleja las tensiones de un sector emblemático para la región, marcado por la metalmecánica vinculada al agro, que arrastra dificultades prolongadas.
El conflicto se produce en un contexto más amplio: la compañía enfrenta problemas financieros, incluidos cheques rechazados por montos millonarios, generando preocupación entre proveedores y comerciantes locales. El impacto se extiende a los empleos indirectos, que incluyen transportistas, talleres y comercios que dependen de la actividad de Metalfor, agravando el efecto social del conflicto.
La situación se torna aún más contradictoria al conocerse que la firma obtuvo un crédito internacional de 50 millones de dólares de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos, destinado a inversiones y fortalecimiento productivo. Este hecho incrementa el malestar de los trabajadores, quienes cuestionan la aparente desconexión entre la disponibilidad de fondos y la incapacidad de garantizar los salarios.
La crisis de Metalfor se enmarca en un escenario regional de fragilidad industrial. Otra histórica firma del sector, Pauny, también enfrenta dificultades, afectando a unos 500 trabajadores directos y alrededor de 800 si se consideran los empleos indirectos. El panorama evidencia problemas estructurales del sector metalmecánico agroindustrial: márgenes estrechos, dependencia de ciclos económicos y vulnerabilidad ante shocks financieros y comerciales.
El contexto laboral tiene implicancias políticas en un distrito sensible a la economía del agro. La intendenta Sara Majorel, ex PRO y actual referente de La Libertad Avanza, busca su reelección en un municipio que en 2023 otorgó a Javier Milei cerca del 75% de los votos en el ballotage frente a Sergio Massa. Analistas advierten que el deterioro del empleo y la caída del poder adquisitivo podrían erosionar el respaldo hacia el oficialismo local, especialmente entre el “voto agro” históricamente sensible a señales económicas adversas.
La próxima edición de ExpoAgro se perfila como un termómetro clave: las inversiones, las ventas y el financiamiento serán observadas de cerca por trabajadores, empresarios y políticos, buscando señales de recuperación o consolidación de la crisis.
