Mauricio Macri, la veda electoral y un posteo que tensiona los límites legales
En plena veda electoral, cuando la ley prohíbe expresamente la difusión de propaganda política, el expresidente Mauricio Macri desafió el marco normativo con una publicación en redes sociales que, aunque sutil en su forma, tiene un claro contenido político.

El posteo, realizado este viernes a las 8:28 —menos de media hora después del inicio de la veda—, incluyó la frase “Votá con el corazón”, acompañada del hashtag #EsConLosPennato, una referencia directa a la candidata a legisladora porteña del PRO, Silvia Lospennato.
Aunque no se menciona explícitamente una consigna partidaria o una instrucción de voto, el mensaje, reforzado por el uso de símbolos identitarios del PRO —como el color amarillo y un pin en forma de corazón—, configura un acto de comunicación proselitista que podría vulnerar el Código Electoral. La ley 19.945 establece que, desde 48 horas antes de la elección, está prohibida “la realización de actos públicos de proselitismo y la publicación y difusión de encuestas o sondeos preelectorales”.
La publicación no fue un hecho aislado. La misma imagen fue compartida previamente por la propia Lospennato a las 7:50, apenas antes de que comenzara la restricción legal. También lo hicieron otras figuras del PRO, como Jorge Macri, María Eugenia Vidal y Waldo Wolff, lo que sugiere una estrategia coordinada para sortear los márgenes de la normativa vigente sin incurrir, al menos formalmente, en una violación directa.
El episodio abre una discusión de fondo sobre el cumplimiento y la eficacia de las vedas electorales en tiempos de redes sociales. Si bien estas restricciones buscan garantizar un espacio de reflexión para el electorado, libre de interferencias partidarias, la capacidad de viralización de los contenidos digitales y la ambigüedad deliberada de ciertos mensajes debilitan su aplicación real.
Más allá del tecnicismo legal, el gesto de Macri puede leerse también como una señal política: el exmandatario busca reposicionarse como figura influyente dentro del PRO, en un contexto donde su liderazgo ha sido puesto en cuestión. Al hacerlo, tensiona el equilibrio entre el respeto por las reglas democráticas y la construcción simbólica del poder.
La Justicia Electoral tendrá ahora la palabra para determinar si este tipo de publicaciones constituyen una infracción sancionable. Pero, en términos políticos, el mensaje ya fue emitido, circuló ampliamente y cumplió su cometido: reforzar la presencia de los candidatos del PRO en una jornada donde, en teoría, el silencio debía reinar.
