Más allá del 6,6% oficial: el “desempleo blue” trepa al 13,8% y expone la precarización laboral
La discusión no es meramente estadística. Si la tasa tradicional resulta insuficiente para captar la fragilidad de amplios sectores del mercado laboral, el desafío es cómo diseñar políticas públicas que atiendan no solo la falta de empleo, sino también la calidad del trabajo disponible. El “desempleo blue” pone el foco en esa zona gris donde la ocupación existe, pero no garantiza estabilidad, derechos ni ingresos suficientes.

Mientras el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la tasa de desocupación se ubicó en 6,6% en el tercer trimestre de 2025, un indicador alternativo advierte que la presión real sobre el mercado laboral sería más del doble.
Según el Instituto Argentina Grande (IAG), el denominado “desempleo blue” alcanza al 13,8% de la población económicamente activa, al incorporar situaciones de subocupación y trabajo precario que la medición tradicional no refleja plenamente.
El cálculo surge del análisis de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y propone una mirada ampliada del fenómeno. No solo contempla a quienes no tienen empleo y lo buscan activamente, sino también a quienes trabajan pocas horas y desean ampliar su jornada, y a quienes se desempeñan en actividades informales, desprotegidas o de alta precariedad.
La diferencia entre el 6,6% oficial y el 13,8% ampliado revela una discusión de fondo: qué se entiende por empleo en un contexto donde crece el “autoempleo” de subsistencia, las “changas” y las tareas mediadas por plataformas digitales. Bajo esta dinámica, muchas personas no figuran como desocupadas porque realizaron alguna actividad en la semana relevada, pero sus ingresos son insuficientes y su inserción laboral es inestable.
De acuerdo con el IAG, el desempleo ampliado suma 7,2 puntos porcentuales adicionales a la tasa oficial, lo que da forma a este “desempleo encubierto”. El concepto busca visibilizar a quienes, aun teniendo algún tipo de ocupación, presionan sobre el mercado laboral porque necesitan más trabajo o mejores condiciones.
El fenómeno muestra un crecimiento particularmente fuerte entre los mayores de 66 años: en ese segmento, el desempleo ampliado aumentó 34,1% interanual. Si se compara con el tercer trimestre de 2023, la cantidad de jubilados en esta situación se multiplicó por 2,5 en apenas dos años.
