Luis Arce anuncia su declinación a la candidatura presidencial y desafía a Evo Morales a apoyar la unidad en el MAS
En un mensaje emitido desde la Casa Grande del Pueblo, poco antes de las 21:00 del martes, el presidente Luis Arce Catacora tomó por sorpresa a la opinión pública boliviana al anunciar que no será candidato en las elecciones de agosto próximo.

La comparecencia, que duró aproximadamente 20 minutos y en la que no estuvo acompañado por ministros ni dirigentes del Pacto de Unidad, centró su discurso en tres ideas principales: su decisión de evitar errores, un llamado a la unidad y su rechazo a postularse nuevamente.
La decisión de Arce se produjo en un contexto de alta tensión interna en el Movimiento al Socialismo (MAS), justo horas antes de la apertura de inscripciones de candidaturas en el Tribunal Supremo Electoral (TSE). A lo largo del día, diferentes actores políticos y analistas debatían sobre las posibles implicancias de esta determinación, que algunos interpretan como un intento de fortalecer la estrategia de consolidar una candidatura única en la izquierda para enfrentar a la oposición.
Arce sostuvo que “la unidad es el único camino para lograr la subsistencia de nuestro Estado Plurinacional” y afirmó con firmeza: “Hoy doy a conocer al pueblo boliviano con absoluta firmeza mi decisión de declinar mi candidatura a las elecciones presidenciales de agosto próximo”. Además, advirtió que su decisión responde a un interés de evitar dividir el voto popular y facilitar un eventual triunfo de la derecha, que busca “destruir el modelo económico, social y productivo” impulsado por el MAS.
El mandatario también hizo un llamado directo a Evo Morales, a quien desafió a que “deponga su actitud de insistir en participar en los comicios” dado que, constitucionalmente, estaría inhabilitado. En su discurso, Arce reiteró la importancia de la unidad de la izquierda y las organizaciones sociales para presentar un solo candidato que pueda derrotar a la oposición en las urnas.
“La unidad no debe ser una forma jurídica y burocrática. La rearticulación del bloque nacional popular exige unidad en la acción, unidad programática y unidad en el voto. Aquí estoy con la frente en alto y de cara al pueblo, nos dedicaremos plenamente a la gestión”, remarcó.
En su mensaje, el presidente evocó la memoria del dirigente Marcelo Quiroga Santa Cruz y resaltó la necesidad de una “nueva revolución” ante lo que describió como el avance de la derecha y la “extrema polarización” que atraviesa el escenario electoral boliviano.
Tras su discurso, Arce bajó de la Casa Grande del Pueblo para participar en un acto de respaldo con las organizaciones sociales en la Plaza Murillo, donde fue vitoreado por sus seguidores, evidenciando su respaldo popular pese a su declinación.
Reacciones y análisis políticos
Inmediatamente después del anuncio, diferentes actores políticos expresaron sus opiniones. El ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, destacó que con el mensaje de Arce “se brinda una lección profunda: la del compromiso verdadero con la revolución y con las causas populares”.
Por otro lado, los sectores evistas no tardaron en criticar la decisión. Algunos analistas consideran que la declinación de Arce responde a los bajos niveles de aceptación de su gestión, catalogada como la peor en democracia, según algunos expertos. Mientras tanto, dirigentes como Manfred Reyes Villa, precandidato de Súmate, calificaron la decisión como una estrategia para “crear un manto de impunidad” en medio de un proceso electoral marcado por la incertidumbre.
Desde la perspectiva de los movimientos afines a Evo Morales, algunos sectores exigen investigaciones sobre la gestión del gobierno y consideran que la declinación de Arce puede ser un elemento para justificar posibles acciones judiciales en contra del oficialismo, en un contexto de polarización creciente.
El abogado Wilfredo Chávez, defensor de Morales, afirmó que “el mismo 8 de noviembre, cuando culmine su mandato, la justicia debe encargarse de él y sus aliados”, en referencia a las investigaciones y procesos pendientes.
El escenario electoral en Bolivia continúa en tensión, con la mirada puesta en los movimientos internos del MAS y en la posibilidad de consolidar una candidatura única que garantice la continuidad del proyecto político del oficialismo en medio de un panorama electoral cada vez más polarizado.
