El Gobierno revela primeros datos sobre el apagón en la Península Ibérica: fallos iniciales en Granada, Badajoz y Sevilla
Se espera que en los próximos días se conozcan más detalles a medida que avanza la investigación, que busca prevenir futuros incidentes similares y garantizar la estabilidad del suministro eléctrico en toda la península.

La ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha ofrecido este miércoles en el Congreso de los Diputados los primeros detalles oficiales sobre el apagón que afectó a gran parte de la Península Ibérica a finales de abril. Los datos preliminares apuntan a que los fallos iniciales de generación eléctrica se produjeron en las provincias de Granada, Badajoz y Sevilla, en un incidente que aún continúa siendo objeto de investigación.
Durante su intervención, la ministra descartó que el problema tuviera relación con fallos de cobertura, reserva o infraestructuras del sistema eléctrico. Asimismo, aseguró que no se ha hallado ninguna evidencia de ciberataque a la infraestructura eléctrica, tranquilizando a la población sobre la seguridad del sistema.
Aagesen explicó que la investigación en curso está analizando millones de datos y que la complejidad del incidente requiere un estudio riguroso. “El sistema eléctrico europeo funciona como una gigantesca coreografía sincronizada. La frecuencia de los generadores en Sevilla, Riga, Helsinki o Estambul está coordinada para mantener la estabilidad”, afirmó.
Una de las claves de las primeras conclusiones es que, aproximadamente media hora antes del apagón, se registraron dos oscilaciones en el sistema ibérico en relación con el resto de Europa, en los horarios de las 12:03 y 12:19 horas. La ministra detalló que la primera oscilación duró menos de cinco minutos, con fuertes variaciones de tensión y frecuencia, mientras que la segunda, de tres minutos, se produjo desde el este, centro y oeste de la Península.
Estas oscilaciones, según explicó Aagesen, parecen haber influido en la estabilidad del sistema, que en ese momento presentaba una demanda relativamente baja —de 25.184 vatios— y una generación en bombeo de tres gigavatios, aprovechando los precios bajos en ese momento.
El colapso se desencadenó a partir de pérdidas sucesivas de generación en diferentes puntos: a las 12:32 en una subestación de Granada, seguida por pérdidas en Badajoz y Sevilla en los minutos siguientes. La suma de estos eventos provocó una caída de más de 2,2 gigavatios en apenas 20 segundos, lo que llevó al sistema a desconectarse en cascada por sobretensión.
La ministra aseguró que el Gobierno continuará trabajando sin descanso para identificar las causas exactas del incidente, que calificó como “extremadamente complejo”. Además, descartó cualquier implicación de ciberataques en la vulnerabilidad del sistema, una noticia que tranquiliza a la ciudadanía y a las instituciones.
Este incidente ha puesto de manifiesto la necesidad de seguir fortaleciendo la resiliencia del sistema eléctrico y la importancia de la coordinación internacional en la gestión de la energía en una época de crecientes desafíos tecnológicos y climáticos.
