Llamativo episodio en Plaza de los Dos Congresos: Policía deja caer un arma en medio de protestas
En un día marcado por la movilización de jubilados, sindicatos e hinchas de fútbol frente al Congreso, un insólito y alarmante incidente ha puesto en tela de juicio la profesionalidad y el manejo de las fuerzas de seguridad en situaciones de alta tensión.

Durante la cobertura de C5N, se registró un momento inquietante cuando un efectivo de la policía dejó caer su arma reglamentaria en plena Plaza de los Dos Congresos, justo en el epicentro de la protesta.
Las imágenes muestran cómo el arma, que debería ser un símbolo de seguridad, y no de riesgo, permaneció en el suelo por varios instantes, generando una mezcla de sorpresa y temor entre los presentes. Este hecho no solo pone en duda la preparación de los agentes, sino que también plantea serias preguntas sobre la seguridad pública en momentos de agitación social.
El contexto de este episodio se torna aún más preocupante al observar que, en medio de la protesta, una moto policial fue «abandonada» y posteriormente incendiada, junto a un patrullero de la Policía de la Ciudad que fue dado vuelta y también prendido fuego en una de las principales avenidas. Estos actos de vandalismo, aunque condenables, no hacen más que resaltar la tensión latente entre las fuerzas del orden y los manifestantes.
La falta de explicaciones claras por parte de las autoridades sobre el incidente del arma caída y sobre el vandalismo de los vehículos policiales es inaceptable. En un momento en que la confianza en las instituciones está en juego, es imperativo que se realicen investigaciones exhaustivas y se brinde transparencia sobre lo ocurrido.
El episodio en la Plaza de los Dos Congresos refleja un patrón preocupante en la gestión de las protestas por parte de las fuerzas de seguridad, donde la falta de control y la aparente incapacidad para manejar situaciones de crisis pueden tener consecuencias devastadoras. La ciudadanía merece una respuesta y, sobre todo, un compromiso firme de las autoridades para garantizar que estos hechos no vuelvan a repetirse.
