Las universidades preparan una nueva Marcha Federal: la defensa de la educación pública vuelve a las calles
La nueva Marcha Federal no solo pondrá a prueba la capacidad de organización del sector universitario, sino también la sensibilidad de una sociedad que vuelve a ser interpelada sobre qué lugar está dispuesta a darle a la educación pública en el proyecto de país.

Frente a un panorama de creciente ajuste presupuestario y tensiones salariales, el sistema universitario argentino se prepara para un nuevo capítulo de movilización masiva. La Confederación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) confirmó que está organizando una nueva Marcha Federal Universitaria para mayo, en respuesta a la falta de actualización presupuestaria, la suspensión de las negociaciones paritarias y los aumentos salariales considerados insuficientes.
El secretario de Organización de CONADU, Federico Montero, advirtió que “el sistema universitario argentino ha empeorado significativamente” y acusó al gobierno nacional de agravar la crisis al no presentar un nuevo presupuesto para 2025, optando en cambio por prorrogar partidas del año anterior. Según Montero, esta decisión afecta gravemente no solo el funcionamiento de las universidades, sino también al sistema científico y tecnológico nacional.
El reclamo universitario no se limita a cuestiones salariales o presupuestarias. Los organizadores buscan reinstalar en la agenda pública el debate sobre el rol estratégico de la universidad pública en el modelo de desarrollo del país. “La defensa de las universidades requiere una representación política que esté a la altura del desafío”, expresó Montero en diálogo con AM530, resaltando que la lucha debe trascender lo estrictamente sectorial y sumar a la sociedad en su conjunto.
La convocatoria de una nueva Marcha Federal Universitaria remite inevitablemente al histórico precedente de abril de 2024, cuando cientos de miles de personas se movilizaron en todo el país en defensa de la educación superior pública y gratuita. En aquel entonces, el amplio respaldo social dejó en claro que las universidades no están solas en su reclamo.
Sin embargo, el contexto actual presenta diferencias clave. El endurecimiento de la política económica, las dificultades para negociar aumentos salariales reales y la falta de señales de diálogo por parte del gobierno de Javier Milei configuran un escenario de mayor confrontación. La pregunta es si el movimiento universitario logrará, una vez más, articular un reclamo amplio que reúna a estudiantes, docentes, no docentes y a la ciudadanía en general.
