Las reservas netas del BCRA se acercan a cero por el swap con EEUU
Esta caída, que revela la extrema fragilidad del balance de la entidad, se atribuye principalmente a dos operaciones recientes: la activación de un swap de USD 2.500 millones con Estados Unidos y el pago de un vencimiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Un informe de la consultora 1816 ha puesto en evidencia la situación crítica de las reservas netas del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que se encuentran prácticamente a cero, según informó la periodista Lucrecia Eterovich (Infobae). La consultora calcula que, tras restablecer los nuevos pasivos generados por el swap con EE. UU. y el crecimiento de los pases en moneda extranjera (una variación negativa total de USD 3.500 millones), las reservas netas del BCRA se sitúan en apenas USD 275 millones .
Esta cifra no solo las deja al borde del cero, sino que se torna negativa si se incluyen pasivos a corto plazo como los Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (Bopreal) con vencimiento a 12 meses.
El desafío de las metas y la justificación oficial
La contracción de las reservas representa un serio desafío para el ministro de Economía, Luis Caputo, en el marco del programa de Facilidad Extendida (EFF) con el FMI. Según la consultora 1816, el BCRA quedaría a unos USD 13.000 millones de la meta de acumulación de diciembre 2025. Aunque en la última revisión con el organismo se habían recortado las metas (comprometiendo a tener USD -2.600 millones a fin de año), la asistencia financiera proveniente del swap con EE. UU. cambia el escenario de cumplimiento, pero no la realidad de la escasez de divisas propias.
Tanto Caputo como el presidente del BCRA, Santiago Bausili, han defendido públicamente la estrategia de manejo de las reservas. Caputo sostuvo que el Gobierno ha comprado la mayor cantidad de reservas históricamente (USD 29.000 millones), pero que una gran parte de estas han sido utilizadas para pagar deuda, minimizando la necesidad de una flotación cambiaria inmediata para la compra de divisas. El ministro argumentó que la situación ha cambiado y que existen «varias avenidas desde lo financiero», como el swap chino, el apoyo de EE.UU. UU. y conversaciones con bancos.
Por su parte, Bausili insistió en que el objetivo no debe ser la acumulación de reservas «a cualquier costo» y que esta será una consecuencia del éxito del programa de estabilización , y no su motor. La meta final, según el titular del Central, es la flotación del tipo de cambio y la competencia de monedas, reconociendo que la adquisición de divisas en la primera etapa no provendrá de la cuenta corriente.
La crítica al uso de las divisas y el riesgo financiero
El enfoque crítico se centra en el uso de herramientas de endeudamiento a corto plazo , como los swaps , para «maquillar» la cifra bruta de reservas, en lugar de generar un superávit genuino en la cuenta corriente. Los swaps son pasivos que deben devolverse, y su activación para operaciones como el pago al FMI o para garantizar la salida de capitales (como el caso del secretario del Tesoro de EE. UU. Scott Bessent), compromete el futuro equilibrio de la entidad.
La compra de dólares por parte del Tesoro, cercana a los USD 200 millones en las últimas semanas (según Analytica y Eco Go), añade otra capa de complejidad. Esta estrategia, ejecutada con depósitos en pesos del BCRA, podría encontrar un límite en la gestión de la deuda pública en el mercado local, especialmente ante los vencimientos de $15 billones que la Secretaría de Finanzas debe afrontar con un bajo nivel de depósitos en pesos.
En resumen, el informe subraya una vulnerabilidad estructural en la política de acumulación de reservas, que depende de maniobras financieras y endeudamiento, mientras que la retórica oficial busca desvincular la acumulación de divisas de la estabilidad económica inmediata. La clave analítica reside en determinar si las «avenidas financieras» abiertas son sostenibles a largo plazo o si solo están postergando una ineludible corrección cambiaria que permita un verdadero saneamiento del balance del BCRA.
