11 de marzo de 2026

La Perla: avanzan las identificaciones de 12 desaparecidos y el juez anticipó que pronto se revelarán sus nombres

Hoy, el predio funciona como sitio de memoria desde 2009, luego de haber sido utilizado durante décadas como dependencia militar. Cada nuevo hallazgo arqueológico no solo aporta pruebas para la justicia, sino que también contribuye a reconstruir la verdad histórica sobre uno de los engranajes centrales del sistema represivo que operó en el país.

El reciente hallazgo de restos humanos en el predio del ex centro clandestino de detención La Perla, en la provincia de Córdoba, reaviva uno de los capítulos más dolorosos de la historia argentina.

El Equipo Argentino de Antropología Forense confirmó que recuperó los restos de 12 personas asesinadas durante la última dictadura militar, cuyos procesos de identificación se encuentran en etapa avanzada.

El juez Hugo Vaca Narvaja informó que en las próximas semanas podrían conocerse las identidades de las víctimas, siempre con el consentimiento previo de sus familiares. Según explicó, el procedimiento busca priorizar el acompañamiento psicológico y el respeto hacia quienes durante décadas convivieron con la incertidumbre sobre el destino de sus seres queridos.

La excavación en el predio se llevó adelante el año pasado y los restos fueron trasladados a laboratorios especializados a comienzos de 2026 para iniciar los estudios genéticos. El magistrado detalló que el equipo interdisciplinario analiza cada caso con especialistas y profesionales de la salud mental para definir la mejor forma de comunicar los resultados a las familias, muchas de las cuales llevan más de medio siglo esperando respuestas.

Para la Justicia, el objetivo no es solo identificar a las víctimas, sino también reconstruir sus historias y aportar datos que ayuden a cerrar, al menos parcialmente, el duelo de los familiares. “La intención es poder llevar una noticia que, dentro de la tragedia, brinde cierta certeza sobre el destino final de quienes permanecían desaparecidos”, sostuvo el juez.

El financiamiento de estas campañas de búsqueda se gestiona principalmente a través del Consejo de la Magistratura de la Nación, aunque también se articulan aportes de otras instituciones. Vaca Narvaja destacó que tanto el gobierno provincial como el municipio han acompañado el proceso, facilitando recursos y logística para continuar con las excavaciones previstas durante este año.

El funcionamiento de La Perla durante la dictadura

Durante el terrorismo de Estado, La Perla fue uno de los principales centros de detención clandestina del interior del país. Por allí pasaron cientos de detenidos que eran sometidos a torturas y, en la mayoría de los casos, posteriormente asesinados o desaparecidos.

El ex responsable del espacio de memoria, Emiliano Fessia, había señalado años atrás que cerca del 90% de quienes fueron llevados a ese lugar continúan en condición de desaparecidos. Según su reconstrucción histórica, las víctimas eran alojadas inicialmente en cinco habitaciones conocidas por los represores como “las oficinas”. Allí se les quitaba su nombre y se les asignaba un número, como parte de un proceso sistemático de despersonalización.

Posteriormente, los detenidos aguardaban la orden de “traslado”, término utilizado por los militares para referirse a ejecuciones o desapariciones. Este mecanismo formó parte del aparato represivo desplegado durante la última dictadura argentina.

Condenas judiciales y reconstrucción histórica

La magnitud de los crímenes cometidos en este centro quedó reflejada en la sentencia dictada en 2016 en la denominada megacausa Megacausa La Perla-La Ribera. Tras más de tres años de audiencias, el Tribunal Oral Federal N°1 de Córdoba condenó a prisión perpetua a 38 represores por delitos de lesa humanidad cometidos contra 711 víctimas en La Perla y otros centros de detención de la provincia.

Entre los testimonios clave del juicio estuvo el de la sobreviviente Teresa Meschiatti, quien relató que el lugar concentró militantes de diversas organizaciones políticas y sociales, además de trabajadores y personas sin actividad militante.

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