10 de mayo de 2026

La mayoría de países de la UE apoyan la externalización de solicitantes de asilo

La Unión Europea avanza en su estrategia para gestionar la inmigración irregular, al contar con el respaldo de la mayoría de sus países miembros a propuestas controvertidas de la Comisión Europea que buscan externalizar la atención a solicitantes de asilo y establecer centros de retorno fuera del territorio comunitario.

Durante una reunión realizada en Copenhague, los ministros del Interior de la UE avalaron en términos generales las iniciativas que incluyen la externalización de los solicitantes de protección internacional a países terceros y la creación de centros de retorno en el extranjero. Estas propuestas, calificadas por la Comisión como «soluciones innovadoras», buscan reducir los flujos migratorios irregulares y facilitar los procesos de deportación.

El ministro danés de Inmigración e Integración, Kaare Dybvad Bek, expresó que se están buscando nuevos acuerdos con países no miembros de la UE para afrontar la situación. «Necesitamos soluciones innovadoras y establecer relaciones con países fuera de la Unión. He dialogado con mis colegas y hay una visión unánime en la mesa; confiamos en avanzar en los próximos seis meses», afirmó Bek.

Una de las claves del plan es modificar la definición de «país tercero seguro», permitiendo que las solicitudes de asilo puedan ser rechazadas sin necesidad de que exista una relación concreta entre el solicitante y el país receptor, lo cual facilitaría la deportación a terceros países. Esto abre la puerta a alianzas similares a la política británica de deportaciones a Ruanda, que actualmente enfrenta cuestionamientos legales en el Reino Unido.

Aunque esta política ha generado rechazo en algunos sectores, varios países de la UE han mostrado mayor apertura hacia estas ideas. Según Bek, en los últimos años ha habido un cambio en la postura de los Estados miembros, motivado por nuevas administraciones y la necesidad de responder a la crisis migratoria.

Por otro lado, la Comisión Europea también propone la creación de «centros de retorno» en el exterior, donde los solicitantes rechazados puedan permanecer mientras se tramitan sus deportaciones. Aunque no se prevé un programa europeo unificado para estos centros, la iniciativa facilitaría acuerdos bilaterales con países que puedan acoger inmigrantes a cambio de incentivos económicos. Ejemplo de ello son los centros en Albania, gestionados inicialmente por Italia, que ahora funcionan como centros de retorno.

El interés por implementar estas medidas refleja la prioridad que la migración tiene para Dinamarca, que espera avanzar en la aprobación del reglamento de retorno durante su presidencia del Consejo de la UE. Desde la Comisión, el comisario Magnus Brunner señaló que los países miembros están alineados con la agenda y que los avances dependerán de la aprobación de los marcos regulatorios necesarios.

Se anticipa que estas propuestas generen debate en el Parlamento Europeo, donde sectores progresistas y de izquierda suelen oponerse a medidas más estrictas en materia migratoria. Sin embargo, la tendencia actual muestra un apoyo mayoritario a la externalización y a los centros de retorno en el exterior, en un esfuerzo por gestionar de manera más efectiva los flujos migratorios en la Unión Europea.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *