La Justicia frena el cierre del INTI y asesta un nuevo revés al gobierno de Javier Milei
Un fallo judicial suspende el decreto que ordenaba el vaciamiento del organismo y garantiza la continuidad laboral de más de mil trabajadores. Crece la resistencia gremial y judicial contra la política de desmantelamiento estatal.

El Juzgado Federal de San Martín declaró ilegítima la aplicación del decreto 462/25 y abrió un debate sobre los límites del Ejecutivo en el uso de facultades delegadas. El INTI es clave para la innovación industrial, y su cierre implicaba un retroceso tecnológico para el país.
La estrategia del gobierno de Javier Milei de desmantelar organismos estatales encontró un nuevo obstáculo en la Justicia. El Juzgado Federal en lo Civil, Comercial y Contencioso Administrativo N°2 de San Martín dictó una medida cautelar que suspende la aplicación del decreto 462/25, el cual ordenaba el vaciamiento del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).
La jueza Martina Isabel Forns ordenó al Ejecutivo abstenerse de ejecutar cualquier acto administrativo derivado de dicho decreto, garantizando la continuidad operativa del organismo y la estabilidad de sus 1.140 trabajadores. El fallo, que responde a una acción presentada por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), tendrá vigencia por seis meses mientras se analiza la legalidad de la norma.
Argumentos jurídicos y cuestionamiento político
La resolución judicial sostiene que el decreto vulnera derechos laborales, sindicales y constitucionales, además de tratados internacionales como los convenios de la OIT. También cuestiona el alcance de las facultades delegadas invocadas por el Gobierno para avanzar con el cierre del INTI, al considerarlas inaplicables para medidas que afectan la estructura estatal y comprometen derechos fundamentales.
Este revés no es aislado: se suma a la suspensión del decreto 461/25, que intentaba disolver Vialidad Nacional, evidenciando que la estrategia de desguace enfrenta límites jurídicos y resistencia gremial.
Un organismo clave en riesgo
Fundado en 1957, el INTI cumple un rol estratégico para el desarrollo tecnológico y la competitividad industrial. Sus laboratorios y certificaciones son esenciales para sectores como alimentos, energía, automotriz y salud. Su cierre habría implicado no solo la pérdida de empleos, sino también la dependencia tecnológica del país en áreas sensibles.
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, celebró la cautelar con un mensaje político directo: “Presidente Milei, usted se propone aniquilar la industria y la producción, pero no va a poder. Sturzenegger, ni las facultades delegadas supieron usar. Uno por uno vamos a voltear sus decretos truchos. La lucha sirve: el INTI no se toca”.
Más allá del fallo: un modelo en disputa
El freno judicial al decreto 462/25 reaviva el debate sobre el modelo de país que propone la administración Milei. Para el Ejecutivo, la reducción del Estado y la liberalización económica son el camino hacia la eficiencia. Para sus críticos, implica un plan de “colonización económica” que desmantela capacidades estratégicas y genera dependencia tecnológica.
La pregunta de fondo es si el ajuste puede avanzar sobre instituciones científicas y tecnológicas sin comprometer la soberanía productiva. Por ahora, la Justicia y los sindicatos marcan un límite: no todo se puede tercerizar, ni todo es prescindible.
