La inflación de septiembre llegó al 1,9% y vuelve a poner en duda la promesa del Gobierno
El dato de septiembre vuelve a poner el foco sobre la distancia entre las expectativas oficiales y la evolución efectiva de los precios, en un contexto en el que la estabilidad inflacionaria sigue siendo uno de los principales objetivos económicos de la administración nacional.

La suba de los precios mostró una leve aceleración durante septiembre y se ubicó en el 1,9% mensual, según las estimaciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
El dato representa un incremento de 0,1 puntos porcentuales respecto de la encuesta anterior y vuelve a poner bajo presión las expectativas oficiales de desaceleración inflacionaria.
Las proyecciones de los analistas privados coinciden con las estimaciones de los diez pronosticadores de mejor desempeño histórico, conocidos como Top 10, que también calcularon una variación del 1,9% para el noveno mes del año.
En paralelo, la inflación de la Ciudad de Buenos Aires alcanzó el 1,8%, por encima del 1,7% registrado en agosto. Entre los rubros que más impulsaron el índice porteño se destacaron Educación, con un aumento del 2,9%; Salud, con el 2,2%; y Servicios, con el 2,3%.
Vivienda y educación, entre los rubros con mayores aumentos
A nivel nacional, el mayor incremento correspondió a Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con una suba del 3,1%. En segundo lugar se ubicó Educación, con un avance del 3%.
En contraste, Restaurantes y hoteles registró una variación del 1,1%, mientras que Prendas de vestir y calzado aumentó un 1,4%, ubicándose entre los sectores con menores incrementos del período.
Por su parte, Alimentos y bebidas no alcohólicas experimentó una suba del 2% y se mantuvo como uno de los componentes de mayor incidencia en la evolución general de los precios en casi todas las regiones del país. La excepción fue el Gran Buenos Aires, donde el principal impacto provino de los gastos de vivienda y los servicios asociados.
Aunque el nivel mensual de inflación se mantiene por debajo del 2%, la leve aceleración de septiembre introduce nuevos interrogantes sobre la consolidación de una tendencia descendente. El desafío para el Gobierno no consiste únicamente en sostener variaciones relativamente bajas, sino también en lograr que los precios continúen moderándose de manera consistente.
En ese escenario, las expectativas del sector privado constituyen una referencia relevante para evaluar la evolución de la economía. La persistencia de aumentos en rubros esenciales, como alimentos, vivienda y servicios, también refleja que la dinámica inflacionaria continúa teniendo efectos concretos sobre el costo de vida de los hogares.
