La Flotilla denuncia que Israel secuestró a sus activistas a más de 1,000 km de Gaza
Las autoridades militares israelíes interceptaron varias embarcaciones de la nueva misión de la Flotilla Global Sumud en aguas internacionales, cerca de la isla de Creta en Grecia, según informó el grupo el jueves. Israel, por su parte, afirmó que «unos 175 activistas de más de 20 barcos de la llamada ‘flotilla de los preservativos’ se dirigían pacíficamente hacia Israel».

Posteriormente, el ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Saar, modificó su postura en la red social X, donde anunció: «En coordinación con el gobierno griego, los civiles que fueron trasladados desde los barcos de la flotilla a un buque israelí serán desembarcados en Grecia en las próximas horas». Saar expresó su agradecimiento al gobierno griego por su disposición a acoger a los participantes de la misión.
A través de una publicación en X, la Flotilla, que inicialmente partió con 58 embarcaciones que llevaban activistas y ayuda humanitaria con el fin de romper el bloqueo naval israelí en Gaza, aseguró que cerca de veinte de sus barcos fueron interceptados en lo que calificaron de «acto ilegal», y que sus activistas fueron «secuestrados» y quedaron a la deriva en el mar.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de España convocó de manera urgente este jueves a la encargada de negocios de la embajada de Israel en Madrid para expresarle su enérgico rechazo a la detención de los integrantes de la Flotilla Global Sumud, entre los cuales había ciudadanos españoles.
Las intercepciones comenzaron en la madrugada del jueves, a más de 1.000 kilómetros de la costa de Gaza. Los activistas en las embarcaciones relataron que fueron abordados por lanchas militares rápidas, que les apuntaron con armas y les ordenaron cambiar de rumbo bajo amenazas de violencia.
«Nuestras embarcaciones fueron abordadas por lanchas rápidas militares que se identificaron como israelíes, apuntando con láseres y armas semiautomáticas, y ordenaron a los participantes que se arrodillaran y se dirigieran a la proa. Además, se interferieron las comunicaciones de las embarcaciones», indicó el grupo en un comunicado.
Asimismo, informaron que varias embarcaciones fueron dañadas en lo que describieron como un «ataque violento» tras ser abordadas por soldados israelíes, quienes «desactivaron sistemáticamente» varios barcos al destrozar motores y sistemas de navegación.
Tras estos daños, los militares se retiraron, dejando a cientos de civiles atrapados en embarcaciones averiadas y sin motor, en la trayectoria de una tormenta que se aproximaba, lo que, según denuncian, pone en peligro la vida de los activistas.
El embajador de Israel ante la ONU, Danny Danon, elogió las acciones de las fuerzas armadas israelíes en una publicación en X, calificando la operación como defensiva. «Otra flotilla provocadora fue interceptada antes de llegar a nuestro territorio. Nuestros valientes soldados actuaron con profesionalismo y determinación contra un grupo de agitadores que buscan llamar la atención», escribió.
La Flotilla Global Sumud afirma haber perdido contacto con los barcos interceptados y acusa a Israel de crear intencionadamente condiciones que ponen en riesgo la vida de sus tripulantes, además de sabotear sus medios de supervivencia, una estrategia que consideran ilegal.
«La lógica de estas acciones es la misma: el Estado israelí crea las condiciones para la muerte, sabotea los medios de supervivencia y espera que la naturaleza o las circunstancias hagan el trabajo», denunciaron.
