23 de octubre de 2026

La crisis industrial golpea al sector agropecuario: la fabricación de maquinaria perdió más de 700 empleos

Los próximos datos de actividad y ocupación permitirán evaluar si el sector encuentra un camino de recuperación o si la tendencia negativa continúa profundizándose.

La actividad registró una caída interanual del 5% y contabilizó 13.839 puestos de trabajo en julio de 2026. En Córdoba, uno de los principales centros productivos del país, se perdieron 785 empleos. El retroceso se suma a una fuerte contracción de la actividad manufacturera y profundiza las señales de deterioro del entramado industrial.

La industria argentina de maquinaria agrícola continúa perdiendo puestos de trabajo en un contexto de retroceso de la actividad manufacturera. En julio de 2026, el sector registró 13.839 empleos, frente a los 14.563 contabilizados durante el mismo mes del año anterior. La diferencia representa la eliminación de 724 puestos laborales, equivalente a una caída interanual del 5%.

Los datos surgen de un informe del Centro de Estudios para la Producción Metalúrgica (CEPM), perteneciente a la Cámara de Industriales Metalúrgicos y de Componentes de Córdoba (CIMCC), elaborado a partir de información del INDEC y de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).

La evolución del sector constituye una señal de alerta para una actividad estratégica para el agro argentino, tanto por su capacidad de generar empleo industrial como por su aporte al desarrollo tecnológico y a la producción nacional de equipos destinados al campo.

El retroceso también expone las dificultades de las empresas fabricantes para sostener sus plantillas laborales en un escenario de contracción productiva. Aunque la maquinaria agrícola está vinculada con una de las principales actividades económicas del país, esa relación no alcanza por sí sola para garantizar el dinamismo de sus fábricas ni la estabilidad de sus trabajadores.

Córdoba también pierde puestos de trabajo

La provincia de Córdoba, uno de los principales polos de fabricación de maquinaria agrícola del país, tampoco quedó al margen de la caída. Según el relevamiento, el empleo en las fábricas del sector pasó de 5.712 puestos en julio de 2025 a 4.927 en julio de 2026.

La situación provincial se inscribe en una crisis industrial de mayor alcance. Entre enero y agosto de 2026, la actividad manufacturera acumuló una contracción del 8,9% a nivel nacional, mientras que en Córdoba el descenso llegó al 9,5%.

Estas cifras reflejan dificultades que exceden a una rama productiva específica y afectan a diferentes segmentos de la industria. La pérdida de empleo, en ese marco, no solo repercute en las empresas, sino también en las economías regionales que dependen de la actividad fabril, el comercio y los servicios asociados.

El deterioro no se limita a la cantidad de trabajadores ocupados. El informe también ubica a la fabricación de maquinaria agrícola entre las actividades con mayores retrocesos productivos durante 2026.

En la comparación nacional con igual período de 2024, el sector acumuló una caída del 31,2%, la segunda más pronunciada entre los rubros relevados, detrás de la fabricación de equipos y aparatos de informática y televisión, que retrocedió un 39,5%.

En Córdoba, la contracción de la maquinaria agrícola alcanzó el 29,1%, por debajo de la registrada en la fabricación de aparatos de uso doméstico, con una baja del 32,3%.

La comparación permite dimensionar la profundidad del retroceso: además de perder puestos de trabajo, la actividad presenta una reducción significativa de su nivel de producción respecto de dos años atrás.

Un deterioro que atraviesa a toda la industria

Otros rubros manufactureros también experimentaron fuertes caídas en sus niveles de empleo. En el conjunto del país, las mayores retracciones interanuales se observaron en equipos y aparatos de informática y televisión, con un descenso del 22,6%; maquinaria de uso general, con el 15,6%; y aparatos de uso doméstico, con el 13,9%.

En Córdoba, las pérdidas más pronunciadas correspondieron a la fabricación de aluminio y otros metales no ferrosos, con una baja del 24%; los aparatos de uso doméstico, con el 20,1%; y la industria siderúrgica, con el 13,3%.

La amplitud de las caídas plantea interrogantes sobre la capacidad de recuperación del entramado industrial y sus consecuencias para el empleo formal. Cuando la contracción alcanza simultáneamente a diferentes ramas, las posibilidades de compensar las pérdidas mediante otras actividades productivas se reducen.

La caída de la fabricación de maquinaria agrícola adquiere especial relevancia por su vínculo con el desarrollo del sector agropecuario. La industria nacional produce equipos e insumos que abastecen al mercado interno y pueden contribuir a la generación de exportaciones, empleo calificado e innovación tecnológica.

Sin embargo, el peso económico del agro no se traduce automáticamente en una mejora para sus proveedores industriales. El desempeño de las fábricas también depende de la demanda interna, las condiciones de financiamiento, los costos de producción, la competencia de los equipos importados y las decisiones de inversión de los productores.

Para determinar cuánto incide cada factor en la caída actual, sería necesario contar con información específica sobre ventas, producción, importaciones y utilización de la capacidad instalada.

La pérdida de 724 puestos de trabajo a nivel nacional constituye una señal concreta del deterioro que atraviesa la fabricación de maquinaria agrícola. En un sector estratégico para la articulación entre industria y campo, el desafío consiste en revertir la contracción productiva y evitar que el ajuste continúe trasladándose al empleo, las empresas proveedoras y las economías regionales.

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