31 de octubre de 2026

Crisis en Intertrading: la fabricante de camisetas de la Selección redujo su plantel y suspendió operarios

Por ahora la prioridad de la compañía es conseguir nuevos pedidos y atravesar el período de menor actividad sin profundizar los recortes. El resultado dependerá de la evolución del consumo, de las condiciones de competitividad y de la posibilidad de recuperar contratos que permitan utilizar nuevamente la capacidad de sus establecimientos.

La empresa textil pasó de 1.040 empleados en 2023 a 642 en la actualidad, en medio de la caída del consumo y el avance de las importaciones.

La firma adelantó vacaciones en Buenos Aires y aplicó suspensiones en Catamarca, mientras busca nuevos contratos para sostener la producción y evitar mayores pérdidas de puestos de trabajo.

La industria textil argentina atraviesa un escenario de retracción que también golpea a empresas con trayectoria en la fabricación de indumentaria deportiva. RA Intertrading, una de las compañías que confecciona prendas para reconocidas marcas internacionales y participó en la producción de camisetas oficiales de la Selección Argentina, enfrenta una fuerte caída de la actividad que ya se tradujo en una reducción significativa de su personal y en medidas para adecuar el funcionamiento de sus plantas.

Según explicó su presidenta, Daniela Rabinovich, la empresa pasó de contar con 1.040 trabajadores en 2023 a tener 642 en la actualidad. La disminución representa casi el 38% de la dotación que tenía hace tres años y refleja la magnitud de las dificultades que atraviesa la firma en un contexto de menores pedidos y mayores exigencias para competir en el mercado local.

La situación se agravó a partir de julio, cuando comenzó a registrarse una caída más pronunciada del trabajo. Durante septiembre y octubre, la falta de pedidos llevó a la empresa a adelantar vacaciones en su establecimiento de Buenos Aires y a suspender trabajadores en la planta de Catamarca, según detalló Rabinovich en declaraciones a BAE Negocios.

Menos consumo y mayor competencia importada

La conducción de RA Intertrading atribuye la crisis a dos factores principales: la contracción del consumo y las dificultades para competir con prendas importadas. Para la empresa, la combinación de una demanda interna debilitada y cambios en las condiciones comerciales presiona sobre los márgenes de la producción nacional.

Rabinovich cuestionó la reducción de los aranceles aplicados a determinados productos importados, que, según señaló, pasaron del 35% al 20%. Desde su perspectiva, la modificación incrementa la presión competitiva sobre los fabricantes locales, que deben afrontar sus costos de producción e impuestos en el país.

La empresaria también mencionó la evolución del tipo de cambio y los costos internos como elementos que condicionan la competitividad. En este escenario, la discusión sobre el futuro de la industria textil no se limita a la capacidad de cada compañía para conseguir clientes, sino que incluye las condiciones bajo las cuales la producción nacional compite con los bienes elaborados en otros mercados.

La caída de los pedidos, además, tiene un efecto directo sobre la organización de las fábricas. Cuando disminuye el volumen de trabajo, las empresas reducen turnos, adelantan vacaciones o recurren a suspensiones, con consecuencias inmediatas para los ingresos y la estabilidad laboral de sus empleados.

El traslado de máquinas y la incertidumbre en Catamarca

La situación de la planta catamarqueña también generó preocupación por el retiro de parte de su equipamiento. Frente a las versiones que despertaron inquietud entre los trabajadores, Rabinovich aclaró que las máquinas trasladadas son equipos nuevos que permanecían sin utilizar y que serán destinados a reemplazar maquinaria antigua en la fábrica de Buenos Aires.

La presidenta de la compañía sostuvo que no se retiraron máquinas que estuvieran en funcionamiento en Catamarca. Según explicó, había adquirido alrededor de 300 equipos con la expectativa de ampliar la estructura productiva y contar con una dotación de trabajadores acorde con ese crecimiento.

La aclaración busca despejar dudas sobre un posible desmantelamiento de la planta del norte del país. Sin embargo, las suspensiones y la menor disponibilidad de trabajo mantienen abierta la incertidumbre sobre la continuidad de la actividad y las perspectivas de recuperación del establecimiento.

La empresa, de acuerdo con lo expresado por su titular, intenta conseguir nuevos contratos que permitan reactivar las líneas de producción y sostener los puestos laborales. La posibilidad de concretar esos acuerdos será determinante para evaluar la evolución de la actividad durante los próximos meses.

Asistencia provincial y suspensiones a la espera de nuevos contratos

El deterioro del sector también motivó medidas de asistencia en Catamarca. El Gobierno provincial implementó una ayuda económica de $240.000 por operario para empresas textiles, mientras se prevé un mes adicional de suspensiones a la espera de nuevas órdenes de producción.

La asistencia busca aliviar parcialmente el impacto de la caída de la actividad, aunque su alcance debe evaluarse frente a la magnitud de los problemas que enfrenta la industria. La recuperación del empleo dependerá, en última instancia, de que las empresas vuelvan a contar con pedidos suficientes para utilizar su capacidad instalada.

RA Intertrading trabaja para marcas deportivas como Adidas, Nike, Puma, Fila, Kappa y Umbro, entre otras. Su trayectoria como fabricante para firmas de alcance internacional muestra que incluso las compañías vinculadas a grandes marcas pueden quedar expuestas a las fluctuaciones del mercado interno y a los cambios en las condiciones de competencia.

El caso también permite observar que la reducción de personal no se produce de manera aislada: está acompañada por suspensiones, vacaciones adelantadas y una búsqueda de nuevos contratos para mantener las plantas operativas. Aunque la empresa sostiene que procura preservar la actividad, la recuperación todavía depende de una mejora concreta en el volumen de trabajo.

El empleo textil, bajo presión

La evolución de RA Intertrading constituye una señal de las dificultades que atraviesa la producción textil argentina. La pérdida de casi cuatro de cada diez puestos de trabajo respecto de la dotación de 2023, junto con las medidas adoptadas en Buenos Aires y Catamarca, evidencia el impacto laboral de la retracción de la actividad.

El escenario plantea un desafío que va más allá de una empresa: cómo sostener la capacidad productiva, el empleo y la inversión en un mercado que, según los fabricantes afectados, combina una demanda debilitada con una competencia importada cada vez más intensa.

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