La cibermediación agiliza y acerca soluciones de conflictos de distinta índole
La experiencia de aplicar la mediación a distancia, para lo cual se utilizan herramientas informáticas y de telecomunicaciones venía obteniendo resultados positivos, los que se potenciaron en el marco de la pandemia que generó el Covid-19.

Ante la imposibilidad de reunir físicamente a las personas o porque viven en lugares distantes, la mediación virtual constituyó una solución real que permitió continuar con la labor habitual del Centro de Medios Alternativos de Resolución de Conflictos (CEMARC) del Poder Judicial santiagueño.
Con respecto a esta modalidad de trabajo, el Área de Prensa dialogó con el Dr. Cristian Mora Naula, titular de ODR (Online Dispute Resolution) Ecuador, institución no gubernamental con sede en ese país sudamericano que trabaja específicamente con esta modalidad para resolver litigios.
Sobre el particular, el especialista que disertó en el marco de una actividad académica que coorganizó la Justicia santiagueña, expuso: “Cuando se realizan procesos en línea, primero se acortan espacios de distancia y sobre todo mayor fluidez en menor tiempo”.
“Está comprobado –continuó- que los procesos online no solamente permiten a las partes tener un punto de coincidencia, sino un punto de transparencia porque son estos lugares donde se cobijan mayormente situaciones que ahorran espacio y tiempo”.
En tanto, sostuvo que “después de convivir con esta pandemia, debemos aprender a convivir con los métodos suficientes o adecuados de soluciones de conflictos, pero ahora aprovechando la comunicación en línea”.
Además, recordó que desde el año 2015, la Asamblea General de las Naciones Unidas propuso los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, y que el número 16 justamente propicia promover sociedades justas, pacíficas e inclusivas.
En ese sentido, comentó que “se procura que las sociedades desarrollen, a través de los medios efectivos, políticas públicas y privadas que primero prioricen, como primera fórmula de resolución, el diálogo y segundo, que se gestionen procesos de cultura a través de las instituciones”.
Por otra parte, Mora Naula comentó que “con la intervención del Estado ecuatoriano y la Fundación ODR, que ha sido el brazo ejecutor de esta política común, se ha podido no sólo dar el servicio de mediación online, sino que nos ha permitido, por primera vez, llegar a lugares donde nunca ha existido la Justicia”.
