10 de junio de 2026

Germán Garavano advirtió que la Justicia está cada vez más atravesada por la política

Detrás de las declaraciones de Garavano aparece un debate más profundo: hasta qué punto las reformas judiciales pueden convertirse en herramientas de modernización institucional o terminar absorbidas por la lógica de la confrontación política permanente que domina la escena argentina.

El ex ministro de Justicia Germán Garavano respaldó parte de las reformas judiciales promovidas por el Gobierno nacional, aunque dejó una fuerte advertencia sobre el creciente nivel de politización que, según consideró, afecta al funcionamiento del Poder Judicial argentino.

En un contexto marcado por debates sobre la reforma del Código Penal, la baja de la edad de imputabilidad y la cobertura de vacantes en tribunales federales, el exfuncionario sostuvo que la administración nacional avanza sobre “temas estructurales” que considera relevantes para el sistema judicial, aunque reconoció que se trata de un terreno complejo y atravesado por múltiples intereses.

Garavano planteó que uno de los principales problemas actuales es el vaciamiento de cargos judiciales. Según explicó, la existencia de más de un 30% de vacantes en distintos juzgados y tribunales genera demoras, debilita el servicio de justicia y termina afectando directamente a la ciudadanía.

En ese marco, defendió algunas de las reformas impulsadas durante la gestión de Mauricio Macri, entre ellas la implementación de juicios unipersonales, la ley de flagrancia y el sistema acusatorio, iniciativas que —a su entender— apuntaban a acelerar los procesos penales y otorgar mayor eficiencia a la Justicia.

Sin embargo, el exministro dejó una de sus definiciones más fuertes al referirse al vínculo cada vez más estrecho entre la dirigencia política y los tribunales federales. “Ese pasillo cada vez se hace más angosto”, señaló, en referencia a la histórica relación entre poder político y justicia, una frase que expone la preocupación creciente por la pérdida de independencia judicial y la utilización de causas judiciales dentro de la disputa política.

La observación no resulta menor en un escenario donde gran parte de las discusiones institucionales giran alrededor de jueces, fiscales y tribunales federales, muchas veces señalados tanto por oficialismos como oposiciones según el momento político.

Garavano también cuestionó el funcionamiento burocrático y distante de algunos sectores del Poder Judicial, al remarcar que muchas veces la Justicia “olvida” que presta un servicio público esencial. En esa línea, sostuvo que cuando el sistema pierde de vista esa función social, las consecuencias son procesos más lentos, estructuras más opacas y respuestas insuficientes para la sociedad.

Aunque evitó pronunciarse de lleno sobre el escenario electoral de 2027, el exfuncionario dejó señales de alineamiento con el PRO y expresó expectativas respecto de que las reformas judiciales puedan sostenerse más allá de los cambios de gobierno. También deslizó una mirada favorable sobre el fortalecimiento político del espacio liderado por Mauricio Macri, en momentos en que el mapa opositor y oficialista atraviesa fuertes tensiones y reconfiguraciones.

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