12 de junio de 2026

Jorge Macri marcó límites al avance libertario y defendió la autonomía del PRO rumbo a 2027

Lejos de aceptar el planteo libertario de cerrar filas detrás del liderazgo de Javier Milei, el mandatario porteño defendió el derecho de todos los espacios políticos a competir electoralmente y dejó en claro que el PRO no está dispuesto a resignar identidad ni protagonismo dentro del nuevo mapa político argentino.

La tensión entre el PRO y La Libertad Avanza volvió a quedar expuesta luego de que el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, saliera al cruce de las declaraciones del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien había cuestionado una eventual candidatura presidencial de Mauricio Macri para 2027.

“Todo el mundo tiene derecho a competir y hacer su aporte”, sostuvo Jorge Macri, en una respuesta que funcionó no sólo como defensa de Mauricio Macri, sino también como un mensaje político hacia el oficialismo libertario, que en las últimas semanas profundizó la presión sobre sus aliados para consolidar un liderazgo sin fisuras de cara al futuro.

La reacción llegó después de que Menem descalificara al expresidente, recordando que no logró la reelección en 2019 y sugiriendo que una nueva candidatura podría dividir el voto antikirchnerista y facilitar un eventual regreso del peronismo al poder.

Sin embargo, detrás de la discusión electoral aparece una disputa más profunda: el intento de PRO por evitar quedar absorbido políticamente por la estructura libertaria. Jorge Macri remarcó que su espacio mantiene volumen territorial propio, con gobernaciones, intendencias y una estructura política consolidada, en una señal de resistencia frente al avance de La Libertad Avanza sobre sectores tradicionales de la oposición.

“El PRO tiene un lugar en la política argentina”, enfatizó el alcalde porteño, reivindicando además la experiencia de gestión del partido fundado por Mauricio Macri y sugiriendo que parte de las transformaciones que hoy impulsa Milei comenzaron a gestarse durante el gobierno de Cambiemos.

El planteo también dejó entrever una diferencia estratégica entre ambos espacios. Mientras sectores libertarios buscan construir una hegemonía política alrededor de Milei, en el PRO todavía persiste la idea de sostener una estructura competitiva propia para 2027, tanto en el plano presidencial como en las provincias y municipios.

En ese sentido, Jorge Macri expresó abiertamente su deseo de que el partido tenga candidatos propios en los próximos grandes turnos electorales, una definición que refleja la intención de preservar capacidad de negociación y evitar una subordinación total al oficialismo nacional.

No obstante, el jefe de Gobierno también evitó romper puentes con la Casa Rosada. Consciente de que la gobernabilidad de la Ciudad depende en gran parte de la relación con el Gobierno nacional, eligió equilibrar el tono de sus críticas y ratificó su voluntad de acompañar las reformas impulsadas por Milei.

Ese delicado equilibrio revela el momento político que atraviesa el PRO: apoyar al oficialismo para no favorecer al kirchnerismo, pero al mismo tiempo evitar desaparecer como fuerza autónoma dentro del nuevo esquema de poder.

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