Kicillof capitaliza el desgaste de Milei y se posiciona como principal referencia opositora, según una encuesta
Un relevamiento de la consultora CEOP Latam muestra un cambio de clima político que comienza a alterar el mapa electoral argentino: mientras el presidente Javier Milei enfrenta un creciente desgaste en su imagen y en sus expectativas de reelección, el gobernador bonaerense Axel Kicillof aparece consolidando un proceso de crecimiento que lo ubica al frente de la intención de voto entre los principales dirigentes nacionales.

Según el estudio, Kicillof alcanza un 30,3% de intención de voto positiva y logra superar al propio Milei en un contexto marcado por el deterioro económico, el ajuste fiscal y la pérdida de apoyo social hacia el oficialismo libertario.
Aunque el gobernador mantiene niveles altos de rechazo, el dato más relevante del informe es que se convierte en el dirigente con mayor capacidad de captar una porción del electorado desencantado con el rumbo económico actual.
La encuesta también refleja un dato políticamente sensible para la Casa Rosada: el 62,2% de los consultados aseguró que no votaría una reelección de Milei. Apenas un 29,9% manifestó respaldo firme a una nueva candidatura presidencial del libertario, mientras un porcentaje menor dejó abierta la posibilidad de acompañarlo nuevamente. El escenario sugiere que el apoyo inicial al proyecto oficialista empieza a mostrar límites después del impacto social del ajuste y de la persistencia de problemas vinculados al consumo, el empleo y la caída del poder adquisitivo.
En paralelo, el informe expone una fuerte crisis de representación en los sectores tradicionales de la derecha y del exJuntos por el Cambio. Mauricio Macri aparece con niveles de rechazo extremadamente altos y una intención de voto marginal, mientras Patricia Bullrich tampoco logra consolidarse como alternativa competitiva. El desgaste de esas figuras parece abrir un vacío político que Milei todavía no logra capitalizar plenamente y que el peronismo intenta recuperar.
Otro dato relevante del relevamiento es el crecimiento relativo de la identidad peronista-kirchnerista, que vuelve a ubicarse como el espacio político con mayor nivel de adhesión. La identificación con ese sector alcanza el 32,7%, por encima de La Libertad Avanza, que registra un 27%. Más allá de los nombres propios, el estudio refleja que una parte importante de la sociedad empieza a revalorizar modelos económicos con mayor intervención estatal frente al impacto del ajuste libertario.
La dimensión ideológica del informe también resulta significativa. Mientras un 38,3% de los encuestados se identifica con posiciones de centroizquierda o izquierda, un 36,1% se ubica en la derecha o centroderecha. Esa paridad evidencia una sociedad políticamente fragmentada, aunque con un corrimiento parcial respecto del clima de época que favoreció el ascenso libertario en 2023.
En términos económicos, casi la mitad de los consultados dijo sentirse más cerca de propuestas vinculadas al peronismo, frente a un 36,3% que respaldó el esquema impulsado por Milei. El dato refuerza la idea de que el respaldo social al programa de ajuste comienza a mostrar señales de desgaste, especialmente en sectores medios y trabajadores afectados por la recesión y la pérdida de ingresos.
En este escenario, Kicillof emerge no solo como una figura con proyección electoral, sino también como un dirigente que empieza a concentrar las expectativas de reorganización opositora.
El desafío para el gobernador será transformar ese crecimiento en una construcción política nacional capaz de unificar al peronismo y captar a los sectores desilusionados con el oficialismo sin quedar encerrado únicamente en el núcleo duro kirchnerista.
