John Foos se convirtió en importadora: cierra planta y pasa de tener de 400 a 50 empleados
Con la planta prácticamente desactivada y negociaciones en curso para formalizar las desvinculaciones, el caso de John Foos se suma a una lista creciente de firmas que optan por reducir o abandonar la producción local, dejando al descubierto los límites del modelo industrial en el contexto actual.

El cierre de la planta de John Foos en Beccar y su reconversión hacia un esquema basado en la importación expone con claridad las tensiones estructurales que atraviesa la industria nacional.
Tras más de 40 años de fabricación en el país, la empresa decidió abandonar la producción local para abastecerse desde Asia, en un contexto marcado por la recesión y el incremento sostenido de los costos industriales.
El dato más contundente es el impacto en el empleo: de unos 400 trabajadores en 2023, la firma pasó a contar con apenas 50 en la actualidad. Este achicamiento no fue abrupto, sino el resultado de un proceso progresivo que incluyó recortes, no renovación de contratos y acuerdos de desvinculación. En los hechos, se trató de una retirada paulatina de la actividad productiva.
Según testimonios de empleados, la transición hacia la importación no es nueva. La empresa ya venía incorporando insumos del exterior e incluso productos semielaborados, en una estrategia que anticipaba el abandono definitivo de la fabricación local. Hoy, ese proceso se consolida con la llegada de calzado terminado desde países como Vietnam y Tailandia.
Desde una mirada analítica, el caso refleja una tendencia más amplia: la dificultad de sostener la competitividad industrial frente a costos elevados, presión impositiva y caída del consumo interno. Sin embargo, también abre interrogantes sobre el rol de las empresas en el desarrollo productivo local. La decisión de importar en lugar de producir implica no solo una reducción de costos, sino también una pérdida de capacidades industriales y empleo calificado.
El giro estratégico de la compañía pone en evidencia un dilema recurrente en la economía argentina: la tensión entre eficiencia económica y sostenimiento del entramado productivo. Mientras las empresas buscan adaptarse a un escenario adverso, las consecuencias recaen principalmente en el mercado laboral y en la retracción de la industria nacional.
