16 de abril de 2026

Hazaña médica en el Hospital Garrahan: una beba fue operada dentro del útero y nació con una “cicatriz perfecta”

En un hito para la medicina pública argentina, el Hospital Garrahan logró una compleja intervención quirúrgica fetal a una bebé diagnosticada con mielomeningocele —una grave malformación congénita de la columna vertebral— mientras aún se encontraba en el útero de su madre.

Ph: Archivo

La niña nació este domingo 15 de junio a las 3:35 de la madrugada mediante una cesárea, nueve semanas después de haber sido operada intraútero en la semana 27 de gestación.

La operación, que involucró a 25 profesionales en abril y a otros 21 durante el parto, se inscribe dentro del Programa de Diagnóstico y Tratamiento Fetal del Garrahan y fue acompañada por un equipo de especialistas brasileños con más de 150 cirugías fetales en su haber.

Se trató de un procedimiento de altísima precisión que implicó extraer el útero del cuerpo de la madre para reparar la lesión espinal del feto y proteger su sistema nervioso central. La intervención duró casi cuatro horas y fue calificada por el equipo como “perfecta”.

Un avance médico con impacto social
El caso no sólo representa una proeza médica, sino que también visibiliza una deuda histórica del sistema de salud con las poblaciones sin cobertura médica. Hasta ahora, estas intervenciones en Argentina se realizaban únicamente en el Hospital Austral, una institución privada, y quedaban fuera del alcance de miles de familias. El Garrahan, como hospital público pediátrico de referencia nacional, ha comenzado a cerrar esa brecha con una apuesta decidida por la medicina fetal avanzada.

“La cirugía prenatal tiene un impacto muy importante en la motricidad, reduce la hidrocefalia y mejora la capacidad cognitiva a largo plazo”, explicó Patricia Bellani, jefa de Neonatología del hospital y una de las responsables del operativo. El seguimiento de la paciente está previsto hasta los 18 años con un abordaje integral que incluye genetistas, neurocirujanos, urólogos y neonatólogos.

Ciencia, vocación y equidad
La obstetra Analizia Astudillo, quien lideró tanto la cirugía fetal como la cesárea, se formó en Curitiba, Brasil, y regresó al país con un objetivo claro: “Cerrar la brecha entre pobreza y discapacidad”. Según explicó, la oportunidad de completar el proceso en el mismo hospital, sin necesidad de traslados ni separaciones madre-hija en las primeras horas de vida, “marca un antes y un después en el enfoque humanizado de la atención materno-infantil”.

En una escena conmovedora que coincidió con el Día del Padre, la bebé nació con una “cicatriz perfecta”, según los médicos, y con una calidad de vida sensiblemente mejor que la esperada sin intervención. Para quienes participaron de este desafío, se trató no sólo de una hazaña médica, sino de una señal de esperanza, equidad y compromiso con el acceso a la salud de alta complejidad en el ámbito público.

La deuda pendiente y el llamado a la prevención
El mielomeningocele afecta a 1 de cada 1.500 recién nacidos en Argentina. Puede producir graves secuelas físicas y neurológicas, pero su riesgo disminuye con la adecuada suplementación de ácido fólico durante el embarazo, especialmente en las primeras semanas, cuando muchas mujeres aún desconocen su estado.

Este caso, entonces, no solo destaca una intervención quirúrgica extraordinaria, sino también llama a reforzar las políticas de prevención, el acceso a diagnósticos tempranos y la construcción de un sistema de salud que no condene a la exclusión a quienes nacen con condiciones complejas. El Garrahan acaba de demostrar que, con decisión política, formación técnica y vocación pública, es posible lograr lo que parecía inalcanzable.

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