22 de mayo de 2026

¿Hay plata para los senadores?: las dietas podrían pasar de 4,5 a 9 millones de pesos en enero

En las próximas semanas, podría concretarse un aumento sustancial en las dietas de los senadores, que pasarían de 4.500.000 a más de 9.000.000 de pesos, lo que desataría una nueva controversia en medio de un clima político ya convulsionado.

La causa de este incremento es una iniciativa aprobada en abril de este año, que actualizó los módulos salariales de los legisladores, enganchándolos con las paritarias de los trabajadores del Congreso. Esto significa que cada ajuste salarial que se otorgue a los empleados del Poder Legislativo será replicado automáticamente en los sueldos de los senadores.

El proyecto fue aprobado por una mayoría considerable de los senadores, con un procedimiento veloz y sin debate, y solo algunos pocos se opusieron.

Sin embargo, en agosto pasado, el Senado suspendió la aplicación de esta actualización salarial bajo la resolución 27/24, que dejó en suspenso el aumento hasta el 31 de diciembre. En ese momento, los sindicatos que operan en la órbita legislativa activaron la cláusula de ajuste, pero la implementación de los aumentos quedó en stand by.

En declaraciones a la agencia Noticias Argentinas, el senador y presidente del bloque PRO, Luis Juez (Córdoba), quien votó en contra del aumento, señaló que el mecanismo adoptado para el ajuste de dietas en la última actualización es «vergonzoso e inexplicable», y sostuvo que este tipo de decisiones hacen imposible justificar un nuevo reajuste salarial. «Nos impide de cualquier manera ser acreedores de cualquier reajuste», afirmó el legislador.

A medida que se acerca el fin del año, la situación se complica. Ni el bloque libertario, dirigido por Ezequiel Atauche (Jujuy), ni la Unión Cívica Radical (UCR), presidida por Eduardo Vischi (Corrientes), han mostrado intención de extender la suspensión de la resolución 27/24, lo que deja al Senado a las puertas de una nueva controversia, justo cuando el cuerpo busca cerrar el año tras la remoción de Kueider.

Aunque la fecha oficial en la que vence la resolución es el 31 de diciembre, los senadores tienen un margen de al menos dos semanas adicionales en enero para reactivar el mecanismo de ajuste, ya que, si se actualizan las dietas, los nuevos montos entrarían en vigor recién en febrero. Esto les otorgaría unos días más antes de que las oficinas administrativas comiencen a procesar los pagos correspondientes.

En la sesión del jueves pasado, la vicepresidenta y presidenta del Senado, Victoria Villarruel, intentó incorporar la discusión sobre el aumento de las dietas en medio del debate sobre el futuro de Kueider. No obstante, la propuesta no fue bien recibida y no prosperó. Villarruel, consciente de la delicada situación política, espera que los presidentes de los bloques firmen una nota prorrogando la resolución 27/24, tal como ocurrió en agosto, para evitar ser ella misma quien anuncie un posible incremento salarial.

En declaraciones posteriores a la sesión, Villarruel expresó: «Solicité que se tratara el congelamiento de las dietas de los senadores, porque a partir del primero de enero se comienzan a actualizar automáticamente. Cuestión que espero que los senadores traten». Y agregó, dirigiéndose indirectamente a la Casa Rosada: «No soy senadora, solo facilito las condiciones para el tratamiento de este tema. No soy la que toma las decisiones. Por lo cual, entendiendo el esfuerzo que está haciendo la población, creo que debemos estar a la altura y por eso deben estar congeladas las dietas de los senadores».

A pocas semanas del cierre de un año marcado por la polémica expulsión de Kueider y la crisis interna que atraviesa la Cámara Alta, el Senado podría enfrentarse a una nueva ola de críticas por el aumento de las dietas, un tema que no deja de generar malestar entre la opinión pública y podría desencadenar un nuevo escándalo en el Poder Legislativo.

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