Goles de un «changuito santiagueño» en el Sub-20 para que Argentina acaricie el Mundial
La Selección Argentina Sub-20 goleó pero, sufrió. Venció 4 a 3 al seleccionado de Uruguay por la segunda fecha del Hexagonal Final del Sudamericano con un par de “dobletes”. Los dos primeros goles fueron convertidos por el incontrolable “Diablito” Echeverri y para sellar el resultado, la exultante actuación del santiagueño Maher Carrizo, que había ingresado por Ruberto, lesionado. Goleada, sufrimiento innecesario y un primer gran paso a la clasificación.

El equipo que dirige Diego Placente logró un triunfo vital para clasificar a la Copa del Mundo que se jugará en Septiembre en Chile. Lleva dos triunfos en dos partidos, se ubica en la cima con puntaje ideal en la fase decisiva y si consigue los tres puntos ante Colombia, tendrá asegurada su participación en el Mundial.
Sucede que el certamen otorga cuatro cupos directos a la Copa del Mundo de este año en el país trasandino, con una particularidad. Si Chile se clasifica entre los cuatro mejores del hexagonal final, clasificará también, Selección que logre el quinto lugar entre las seis selecciones que pelean por un boleto.
Un inicio de partido parejo hasta que una acción propia del juego, a los 13 minutos del primer tiempo, sacó de la cancha a Agustín Ruberto. El delantero de River Plate fue derribado en el área luego de una torpe intervención del arquero uruguayo. Clarísimo penal que no fue sancionado pero que terminó por sacarlo del juego, con todas las alarmas encendidas debido a la lesión en la rodilla izquierda por el movimiento antinatural que tuvo al caer.
Sin embargo, ante la infortunada lesión de Ruberto, la clave para abrir el partido vino desde el banco. Maher Carrizo entró en reemplazo al artillero millonario, no tardó en tomarle el gustito al partido, y fue clave para el triunfo y figura del juego.

El santiagueño tuvo su noche soñada y asistió en dos oportunidades a Claudio Echeverri, que con sus movimientos endiablados desplegó toda su magia y marcó a los 38 y 46 minutos de la etapa inicial.
A los 7 del segundo tiempo, Maher Carrizo convirtió su gol y lo que parecía una goleada segura, terminó siendo un sufrimiento. Se vino Uruguay a empatar o morir. La Celeste no bajó los brazos y descontó por intermedio de Joaquín Lavega con un fulminante remate tras aprovechar un error del fondo, tanto que ponía las cosas 3 a 1.
A los 24 del complemento, Claudio Echeverri le devolvió lo favores a Carrizo que volvió a marcar tras un desborde del ex River por la izquierda, pase al medio, control y remate cruzado. Era el 4 a 1 y la Albiceleste bajaba la persiana.
¿Ya dijimos que los uruguayos no bajaron los brazos? Otra vez Lavega marcó presencia en el tanteador y los argentinos, ya pensando en su próximo rival, se durmieron en los laureles lo que posibilitó un cabezazo certero de Emiliano Crucci que dejaba el resultado, a cuatro minutos para el final, a solo un gol de distancia. A sufrir estaban condenados.
Sin embargo, el resultado no se modificó en el tiempo reglamentario ni en la adición por lo que la clasificación está cerca. Si de aquí en más, el seleccionado obtiene resultados pocos satisfactorios, dependerá de otros pero, si el combinado nacional derrota al elenco colombiano ya no dependerá de nadie.
El próximo partido de la Selección argentina será frente a Colombia el próximo lunes 10 a las 19.30 (horario argentino) en el Estadio Nacional Brígido Iriarte.

