14 de agosto de 2026

General Motors reactiva la planta de Alvear sin suspensiones, pero reduce la jornada laboral de los operarios

La planta de General Motors en Alvear, Santa Fe, volverá a operar de forma continua desde el 19 de agosto, poniendo fin al sistema de suspensiones que se había aplicado durante más de un año. Sin embargo, la normalización de la actividad llegará acompañada de un cambio significativo para los trabajadores: la jornada diaria pasará de nueve a seis horas.

El nuevo esquema fue consensuado entre la empresa y el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) con el objetivo de preservar los puestos de trabajo en un escenario de caída de las ventas y menor nivel de producción de la industria automotriz.

Hasta ahora, la planta funcionaba con un régimen de tres semanas de trabajo y una semana de suspensión por mes. Durante ese período de inactividad, los operarios cobraban el 75% de sus salarios, mientras la empresa ya había reducido su plantilla en varios cientos de trabajadores. Con la modalidad acordada, la fábrica mantendrá actividad durante las cuatro semanas del mes, aunque con menos horas de trabajo efectivo.

Según lo pactado, los empleados percibirán una remuneración equivalente a siete horas diarias, lo que busca compensar parcialmente la reducción horaria y evitar una caída adicional de los ingresos que ya se habían visto afectados por las suspensiones periódicas. Antes de la implementación del nuevo sistema, la planta permanecerá parada entre el 10 y el 17 de agosto.

La decisión se produce en medio de un contexto complejo para el sector automotor. La demanda interna continúa debilitada y la participación de vehículos importados de origen chino creció con rapidez, alcanzando alrededor del 15% del mercado en pocos meses. Al mismo tiempo, el mercado automotor acumuló una baja cercana al 13% entre enero y julio.

La planta de Alvear quedó concentrada exclusivamente en la fabricación del Chevrolet Tracker luego de que a fines de 2023 se discontinuara el modelo Cruze, una medida que redujo de manera importante el nivel de actividad industrial. Los números muestran esa contracción: la producción pasó de 40.587 vehículos en 2023 a 24.179 unidades en 2024, y las proyecciones del sector indican que 2025 podría cerrar con unas 20.000 unidades.

Desde General Motors señalaron que el nuevo esquema permitirá mantener un volumen de producción estable para cumplir con los compromisos de exportación, que continuarían en niveles similares a los de 2025. No obstante, en el sector reconocen que el acuerdo representa una salida transitoria frente a un panorama todavía incierto, donde la prioridad pasa por sostener el empleo y evitar nuevos recortes de personal.

La reanudación de la producción sin suspensiones marca un alivio para la planta santafesina, aunque la reducción de la jornada evidencia que la recuperación de la industria automotriz aún está lejos de consolidarse.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *