21 de agosto de 2026

Fiscalía apunta a Cerimedo por una presunta maniobra previa al ataque contra Nadia Beller

La Fiscalía Departamental de Santa Cruz, Bolivia, sostiene que el ataque contra Nadia Shirley Beller Delgadillo no habría sido un hecho espontáneo, sino el desenlace de una serie de acciones que, según la hipótesis investigativa, habrían creado las condiciones para que la agresión pudiera concretarse.

En ese marco, vinculó formalmente a Fernando Gabriel Cerimedo con una investigación por tentativa de feminicidio y señaló como ejes de su acusación el supuesto control ejercido sobre la víctima, la manipulación mediante información vinculada a una presunta operación de inteligencia y la posible existencia de una coordinación previa con los atacantes, según consignó la periodista Vanesa Petrillo.

Uno de los principales elementos señalados por los fiscales es la insistencia de Cerimedo para que Beller acudiera al Hotel Swissôtel, pese a que ella había manifestado reparos por situaciones que consideraba sospechosas. Según la acusación, habría utilizado como argumento información supuestamente relacionada con una investigación sobre una agresión sexual vinculada a Evo Morales para convencerla de concurrir al lugar.

La Fiscalía considera que esa presión habría sido determinante para ubicar a la víctima en un escenario favorable para el ataque. A ello se suma la presunta promesa de que contaría con “custodios armados”. Sin embargo, cuando dos hombres en motocicleta aparecieron y le dispararon, quienes supuestamente debían protegerla no habrían intervenido.

Para los investigadores, esa conducta abre una de las principales líneas de sospecha: que la presencia de esas personas no tuviera como finalidad protegerla, sino controlar sus movimientos y garantizar que el ataque pudiera ejecutarse.

Embarazo, antecedentes y una trama bajo investigación

La acusación incorpora además el embarazo de Beller y sostiene como hipótesis que Cerimedo habría mostrado rechazo frente a la gestación y a las consecuencias personales y familiares de la eventual paternidad. También se menciona un episodio previo de violencia que la mujer atribuyó al acusado y que habría amenazado con denunciar o hacer público.

En ese contexto adquiere relevancia la frase que, según la Fiscalía, Cerimedo habría utilizado para pedirle que no difundiera esos antecedentes: “Dame tiempo hasta que lo atrapemos a Evo”. Para los investigadores, la referencia a una supuesta operación de inteligencia pudo haber funcionado como mecanismo de presión para mantener a la víctima en silencio. La acusación también cuestiona que, después del ataque, Cerimedo no hubiera colaborado de manera efectiva para investigar un contacto que Beller había identificado como “E. Huanca”.

La tesis fiscal, por ahora, se construye sobre una secuencia de hechos que busca conectar persuasión, aislamiento, una supuesta protección que no funcionó y la actuación de los agresores. El punto central será determinar si esos elementos alcanzan para demostrar una coordinación previa o si, durante el avance de la investigación, aparecen explicaciones alternativas que debiliten esa hipótesis. La Fiscalía considera que existe un grado de probabilidad suficiente para vincular a Cerimedo con la tentativa de feminicidio, mientras que la determinación definitiva de responsabilidades deberá surgir de las pruebas que se incorporen al proceso.

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