«Ficha Limpia» expone contradicciones internas en La Libertad Avanza
A pocas horas de una sesión clave en el Senado para tratar la ley de Ficha Limpia, el oficialismo de La Libertad Avanza (LLA) enfrenta un escenario de contradicciones internas y tensiones políticas que no solo complican la sanción del proyecto, sino que profundizan su disputa con el PRO, espacio con el que aún mantiene alianzas frágiles.

Mientras un sector del Gobierno sostiene con firmeza que “los votos están” y asegura que la ley que busca impedir que personas condenadas por corrupción accedan a cargos electivos será sancionada sin mayores sobresaltos, otro grupo dentro de la Casa Rosada advierte que al menos cinco votos del interior aún están en duda, lo que deja abierta la posibilidad de un traspié legislativo.
En ese contexto, ya se ensayan excusas y responsables: el blanco principal de las críticas es el PRO.
Optimismo oficialista vs. escepticismo táctico
Desde el bloque libertario y la jefatura de Gabinete —en especial a través de Guillermo Francos y el jefe de la bancada, Ezequiel Atauche— se emite un mensaje de confianza: se bajará al recinto, hay respaldo parlamentario y la ley se aprobará. «De no mediar imprevistos, Ficha Limpia sale», repitieron, incluso citando los apoyos de senadores santacruceños como prueba del avance.
Pero no todos en Balcarce 50 comparten esa lectura. Una fuente cercana al despacho presidencial advierte que el poroteo no alcanza y que, de insistirse en sesionar sin los votos necesarios, se corre el riesgo de una derrota expuesta. En ese caso, la narrativa oficial ya está escrita: la responsabilidad será del PRO, acusado de priorizar intereses electorales por sobre la legislación.
El PRO, entre la presión política y la estrategia electoral
El PRO, por su parte, juega su propia partida. Con Silvia Lospennato al frente de la campaña porteña y convertida en la figura visible del proyecto Ficha Limpia, desde el Gobierno nacional apuntan a que el partido de Mauricio Macri quiere apurar el tratamiento para que la diputada se lleve el rédito político antes de las elecciones legislativas del 18 de mayo.
Incluso sugieren que un eventual rechazo también será capitalizado como una forma de denunciar la falta de voluntad de limpieza institucional del oficialismo.
“Están desesperados por tratar Ficha Limpia para que Lospennato se anote el poroto”, deslizan desde el oficialismo, dejando en claro que la disputa con el PRO ya no es solo táctica sino ideológica y electoral. La reciente salida de Patricia Bullrich del PRO para afiliarse formalmente a LLA terminó de evidenciar el proceso de realineamiento político.
La erosión de Juntos por el Cambio y el ascenso libertario
En paralelo, la sangría del PRO se acelera. A la incorporación formal de Bullrich se suma el acercamiento público entre Cristian Ritondo y Sebastián Pareja, armador de Karina Milei en la provincia de Buenos Aires, lo que expone una progresiva disolución del partido fundado por Macri. “A medida que el PRO deja de existir, nosotros lo reemplazaremos”, aventuran con tono triunfalista desde el entorno libertario.
Con esa misma lógica, algunos funcionarios incluso ironizan sobre el futuro de Macri, sugiriendo que «la FIFA es un lugar atractivo para meterse», en alusión a una posible retirada del escenario político local.
Ficha Limpia como síntoma de un reordenamiento más profundo
Más allá del destino inmediato del proyecto Ficha Limpia, la verdadera disputa que se juega en el Congreso es la redefinición del mapa político de la derecha argentina. La Libertad Avanza busca consolidarse como el nuevo eje del poder conservador, mientras el PRO intenta evitar su vaciamiento sin éxito claro.
La votación en el Senado, gane o pierda, servirá de termómetro para medir cuál de las dos fuerzas logra imponerse en la interna silenciosa que ya no se oculta.
