Exempleados de Granja Tres Arroyos denuncian cinco meses sin cobrar y presuntas irregularidades en los registros de ARCA
Los exempleados de la planta entrerriana insisten en que se regularicen las deudas laborales y se esclarezcan las presuntas inconsistencias en los registros oficiales. La falta de pagos y las posibles consecuencias sobre las prestaciones sociales mantienen en alerta a las familias afectadas, que siguen esperando una respuesta concreta.

Trabajadores despedidos de la planta de Concepción del Uruguay volvieron a protestar para exigir salarios, aguinaldos e indemnizaciones adeudadas. Además, aseguran que figuran pagos millonarios en los registros oficiales que nunca recibieron y advierten sobre la suspensión de asignaciones familiares.
El conflicto laboral en Granja Tres Arroyos continúa sin una solución. Exempleados de la planta de Concepción del Uruguay, en Entre Ríos, volvieron a manifestarse este miércoles frente a las instalaciones de la empresa para reclamar el pago de salarios pendientes, aguinaldos e indemnizaciones que, según denunciaron, acumulan cinco meses de demora.
Los trabajadores expresaron su preocupación por la falta de respuestas concretas y señalaron que la situación económica de numerosas familias se agravó por la ausencia de ingresos. Durante la protesta, uno de los manifestantes cuestionó que, después de varios meses de espera, todavía no se hayan regularizado las obligaciones laborales pendientes.
Uno de los aspectos más preocupantes del reclamo está relacionado con presuntas inconsistencias en los registros de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Según los testimonios de los exempleados, en el sistema aparecen acreditadas indemnizaciones por sumas millonarias que no se reflejan en sus cuentas bancarias.
Cristian, uno de los trabajadores afectados, contó al medio La Pirámide que esperaba recibir un depósito durante la jornada del miércoles. Sin embargo, al consultar su cuenta bancaria, comprobó que no tenía fondos disponibles.
Posteriormente, ingresó al sistema de ARCA y aseguró haber encontrado registrado un pago por 26 millones de pesos. La situación generó preocupación entre los exempleados, que buscan determinar por qué esos montos aparecen en los registros oficiales si, de acuerdo con sus denuncias, nunca fueron percibidos.
Las supuestas irregularidades todavía deben ser aclaradas por la empresa y los organismos competentes. Hasta el momento, los testimonios de los trabajadores constituyen la base de estas denuncias y no permiten establecer por sí solos el origen de las diferencias detectadas.
La situación también afectaría el cobro de asignaciones familiares
Los manifestantes advirtieron que las inconsistencias denunciadas podrían tener consecuencias sobre otras prestaciones sociales. Según señalaron, algunos exempleados dejaron de cobrar asignaciones familiares debido a que los sistemas oficiales reflejarían ingresos que aseguran no haber recibido.
Cristian indicó que realizaría consultas ante la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) para conocer las razones de la interrupción de una de sus prestaciones y averiguar qué trámites debe realizar para regularizar su situación.
El caso suma así otra preocupación para las familias afectadas, que no solo reclaman el cumplimiento de las obligaciones laborales, sino que también buscan evitar que los registros cuestionados perjudiquen el acceso a beneficios sociales.
El reclamo en Concepción del Uruguay forma parte de una crisis de mayor alcance que atraviesa Granja Tres Arroyos, con impacto en distintas plantas del país, entre ellas las ubicadas en Capitán Sarmiento, Esteban Echeverría y Pilar.
El conflicto involucra a más de 1.200 trabajadores y se desarrolla en medio de un proceso de concurso preventivo, con una deuda estimada superior a los 536.000 millones de pesos. En los últimos meses, además, la compañía acumuló más de 1.700 desvinculaciones en todo el territorio nacional.
En el marco de la situación financiera, la Justicia dispuso medidas sobre los bienes del grupo y la inmovilización de fondos por más de 13,5 millones de dólares depositados en el Banco de Comercio.
A las dificultades económicas y laborales se sumaron denuncias de trabajadores sobre una propuesta de la empresa para cancelar parte de los salarios adeudados mediante la entrega de pollos, una alternativa que generó cuestionamientos en medio de la incertidumbre por el cobro de los haberes.
