La UTA acusó a las empresas de transporte de bloquear la negociación salarial
La organización sindical ratificó que mantendrá sus reclamos dentro del marco legal y que insistirá en la apertura de una instancia de negociación que permita discutir una mejora salarial para los trabajadores del transporte automotor.

El sindicato que representa a los trabajadores del transporte automotor denunció que las cámaras empresarias condicionan la discusión paritaria al pago de subsidios estatales.
El gremio rechazó ese argumento, exigió una recomposición de los ingresos y advirtió que la negativa a negociar podría constituir una práctica desleal.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) renovó sus cuestionamientos contra las empresas de transporte público de pasajeros por la falta de avances en las negociaciones salariales. El sindicato denunció que las cámaras empresariales se resisten a discutir una actualización de los haberes y atribuyó esa postura a la incertidumbre sobre los subsidios que reciben del Estado.
Mediante un comunicado firmado por su secretario general, Roberto Fernández, la organización gremial sostuvo que los empresarios utilizan como argumento la falta de garantías de la Secretaría de Transporte y del Ministerio de Economía respecto de la percepción de esas compensaciones económicas.
Frente a esa situación, la UTA rechazó que el financiamiento estatal pueda convertirse en un impedimento para discutir los salarios y reclamó que las empresas participen de una negociación colectiva de buena fe.
Desde el sindicato remarcaron que los subsidios destinados al sistema de transporte no forman parte de la relación laboral entre las compañías y sus empleados. En ese sentido, señalaron que la responsabilidad de abonar los salarios corresponde a los empleadores, independientemente de los mecanismos de financiamiento que utilicen para sostener sus operaciones.
La conducción gremial consideró que las dificultades vinculadas con los aportes estatales no justifican postergar una recomposición salarial y exigió que las cámaras empresarias se sienten a negociar para encontrar una solución al reclamo de los trabajadores.
La controversia vuelve a poner en evidencia las diferencias entre el sector empresario y los representantes sindicales sobre la distribución de los costos del sistema de transporte, en un escenario en el que el financiamiento público ocupa un lugar central en la actividad.
El gremio advierte sobre posibles incumplimientos legales
La UTA también cuestionó la negativa empresarial desde el punto de vista jurídico. Según expresó en su comunicado, la falta de participación en las negociaciones podría encuadrarse como una práctica desleal contemplada en la Ley 23.551 de Asociaciones Sindicales.
El sindicato afirmó que continuará reclamando por las vías legales correspondientes y exigió la intervención de los actores necesarios para garantizar el desarrollo de las conversaciones paritarias.
Además, calificó de inadmisible la resistencia a negociar y advirtió que no aceptará que las diferencias relacionadas con los subsidios se utilicen como una justificación para impedir la discusión de los salarios.
El reclamo de la organización sindical se desarrolla en medio de las dificultades económicas que atraviesan los trabajadores del transporte y de las tensiones que afectan al funcionamiento del sistema de pasajeros.
La UTA sostiene que es necesario actualizar las remuneraciones para recuperar el poder adquisitivo de los empleados, mientras que la falta de acuerdo con las empresas mantiene abierta la disputa paritaria.
Por el momento, el principal punto de conflicto es la negativa denunciada por el gremio a avanzar con las conversaciones. Si las partes no logran acercar posiciones, la tensión podría profundizarse en las próximas semanas, con posibles consecuencias para las relaciones laborales del sector.
