España enfrenta una situación de emergencia debido a múltiples incendios forestales activos
En la comarca cacereña de Las Hurdes, el incendio de Caminomorisco se ha convertido en el más preocupante del verano en Extremadura.

Este incendio, que tiene su origen en actividades humanas —ya sea por negligencia, accidente o de forma intencionada—, ha arrasado aproximadamente 2.600 hectáreas en un perímetro de 28,5 kilómetros.
La gravedad del incendio ha llevado al desalojo de 200 vecinos durante la madrugada de seis núcleos de población: Cambrón, Dehesilla, Huerta, Avellanar, Robledo, Mesegal y una zona periurbana de Caminomorisco. Actualmente, unas 90 personas permanecen alojadas por seguridad en la residencia de estudiantes del municipio.
Un despliegue de 400 efectivos de bomberos y personal especializado ha logrado estabilizar entre el 65 y el 70% del perímetro afectado, aproximadamente 31 kilómetros. La evolución del incendio ha sido considerada «relativamente favorable», gracias a mejores condiciones meteorológicas y una menor intensidad del viento. Sin embargo, las tareas de control y estabilización podrían prolongarse durante varios días, especialmente en el flanco noroeste hacia Avellanar, donde las condiciones del terreno inaccesible dificultan las labores de extinción.
Las autoridades continúan monitoreando la situación y trabajando para contener los incendios, que forman parte de una oleada de fuegos que azotan distintas regiones del país en una temporada marcada por su alta peligrosidad.
