Escándalo en Punta del Este: obreros peruanos denuncian ser «enjaulados» en obra del Cipriani de CRIBA
La denuncia formal fue presentada ante la comisaría de Maldonado, en la que se acusa al propietario de Wassy de privar de libertad a los obreros mediante el cierre de la portería del predio donde residían, situado cerca del sitio de construcción. La denuncia señala que, al terminar su jornada, los trabajadores quedaban encerrados sin posibilidad de salir.

Un video impactante grabado por nueve trabajadores peruanos en Punta del Este provocó un gran revuelo en el sector de la construcción en Uruguay. Según consignó la Agencia NA, los empleados, contratados por la empresa Wassy para la ejecución del proyecto Cipriani Ocean Resort Residences & Casino, denunciaron haber sido encerrados en su alojamiento al finalizar cada jornada laboral.
El proyecto Cipriani, que consiste en transformar el antiguo Hotel San Rafael en un resort de lujo con casino y residencias, está siendo llevado adelante por CRIBA S.A. Uruguay, filial de la reconocida constructora argentina CRIBA.
La compañía, con más de 70 años de historia y presencia en Argentina y Uruguay, ha sido responsable de grandes obras y ha expandido su influencia en la región.
En esta obra, CRIBA subcontrató a Wassy para tareas específicas, como trabajos en piedra y techos. Aunque Wassy opera bajo la supervisión de CRIBA, no existe relación societaria entre ambas empresas. La relación contractual y de supervisión fue la base para que el sindicato y las autoridades investiguen las condiciones laborales.
Según declaraciones del secretario general del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (SUNCA), Michael Pistone, los obreros peruanos no habían reportado previamente estas condiciones por temor a represalias. Sin embargo, tras recibir un video grabado por los propios trabajadores, el sindicato actuó rápidamente y presentó la denuncia policial.
El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) de Uruguay confirmó que realizó inspecciones en el lugar antes y después de hacerse pública la denuncia, aunque prefirió mantener reserva sobre los detalles del expediente en curso. La normativa uruguaya establece que la empresa principal, en este caso CRIBA, es responsable solidaria por las condiciones laborales de los subcontratados, y en caso de violaciones, podría enfrentarse a sanciones administrativas o penales.
Desde el sindicato, los trabajadores declararon en asamblea que el dueño de Wassy es considerado «persona no grata» en la obra, aunque la empresa continúa operando en el sitio. SUNCA anunció que profundizará las investigaciones sobre otros contratos relacionados con el proyecto para garantizar mejores condiciones laborales y de alojamiento.
Este incidente revela las vulnerabilidades en las cadenas de subcontratación en grandes proyectos inmobiliarios. La trayectoria de CRIBA en Argentina, donde ha realizado obras emblemáticas y obtenido contratos con el gobierno porteño, ahora enfrenta un escrutinio por la gestión de sus contratistas.
Expertos en derecho laboral uruguayo advierten que si se confirma que los obreros fueron retenidos de forma coercitiva, podría tratarse de un delito de privación de libertad agravado por el contexto laboral. El MTSS continúa investigando las responsabilidades correspondientes, mientras que el sindicato mantiene la vigilancia sobre la situación.
Este escándalo no solo pone en duda la imagen del lujoso complejo Cipriani, sino que también abre un debate sobre las prácticas éticas en la construcción transfronteriza y la protección de los derechos de los trabajadores extranjeros.
