18 de abril de 2026

Entre datos adversos y denuncias de “operaciones”, Caputo tensiona su relato económico

Distintos sondeos comienzan a reflejar un desgaste en el respaldo social al oficialismo, con especial sensibilidad en temas como el empleo y la transparencia. Así, la estrategia de confrontar con actores críticos aparece, más que como una solución, como un síntoma de las dificultades para alinear el relato político con una realidad económica cada vez más desafiante.

En un escenario marcado por el deterioro de indicadores clave —como el avance de la inflación, el aumento del desempleo y la contracción del consumo— el Gobierno enfrenta crecientes dificultades para sostener su narrativa económica.

En ese contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, optó por cuestionar a periodistas y empresarios, a quienes atribuyó una presunta estrategia para desacreditar la gestión.

Las declaraciones del funcionario se dieron luego de respaldar públicamente a Andrés Mego, referente del espacio editorial y político afín al oficialismo. A partir de allí, Caputo sugirió la existencia de “operaciones” en su contra, apoyándose más en percepciones y testimonios informales que en evidencia concreta, lo que expone una tensión creciente entre el discurso oficial y los datos disponibles.

El ministro planteó que la estrategia del Gobierno no pasa por negociar con sectores críticos, sino por “ordenar la economía” para que los indicadores terminen validando su visión. Sin embargo, esa afirmación convive con cifras del INDEC que muestran un aumento de la desocupación hasta el 7,5%, junto con una mayor precarización laboral.

A pesar de ese cuadro, Caputo insistió en destacar variables como el crecimiento del PBI, las exportaciones y la inversión, intentando contrarrestar lo que definió como “percepciones mediáticas”. Esta dualidad refleja una brecha cada vez más visible entre la evolución de ciertos indicadores macroeconómicos y la situación cotidiana de amplios sectores sociales.

El endurecimiento del discurso oficial también se inscribe en una línea más amplia dentro del Gobierno. Días antes, el presidente Javier Milei había cuestionado públicamente a empresarios como Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla, en un mensaje dirigido a inversores internacionales que evidenció tensiones con parte del establishment económico.

En paralelo, otros indicadores refuerzan el clima de incertidumbre: el riesgo país volvió a superar los 600 puntos, mientras que las reservas internacionales registraron una caída significativa pese a las intervenciones oficiales. A esto se suma un contexto político más complejo, atravesado por denuncias y controversias como el caso caso $Libra, que involucra a figuras del entorno gubernamental, entre ellas el jefe de Gabinete Manuel Adorni.

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