La inflación golpea a la hinchada: la camiseta de la Selección Argentina aumentó 114%
Ante este escenario, las alternativas pasan por adquirir modelos de temporadas anteriores en liquidación, una opción que permite reducir costos, aunque confirma una realidad más amplia: alentar a la Selección también se convirtió en un lujo atravesado por la inflación.

El precio de la indumentaria oficial de la Selección Argentina vuelve a reflejar con claridad el deterioro del poder adquisitivo. Según consignó el portal minutouno, con cada nuevo lanzamiento, el valor de la camiseta no solo marca tendencias de consumo, sino que también funciona como un indicador informal de la inflación acumulada en el país.
La presentación de la nueva equipación rumbo al Copa Mundial de la FIFA 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, reavivó el debate entre los hinchas. Vestirse con los colores del vigente campeón del mundo implica hoy un esfuerzo económico considerable, con precios que duplican —e incluso superan— los registros recientes.
Si se toma como referencia el inicio de la gestión de Javier Milei, el aumento resulta significativo. La camiseta lanzada para la Copa América 2024 tenía un valor de $69.999 en junio de ese año, mientras que la versión estándar actual alcanza los $149.999. Esto representa una suba del 114% en menos de dos años.
La brecha se amplía en los modelos de mayor calidad. La versión profesional, utilizada por los jugadores, supera los $200.000, y puede acercarse a los $250.000 si incluye el nombre y número de Lionel Messi. De este modo, el acceso a productos oficiales se vuelve cada vez más restrictivo para amplios sectores.
Un repaso histórico evidencia que la tendencia no es nueva, pero sí se ha intensificado. Desde la convertibilidad de los años 90 hasta la actualidad, el valor de la camiseta acompañó —y en muchos casos amplificó— los ciclos inflacionarios. Durante el gobierno de Carlos Menem, la prenda costaba el equivalente a 65 dólares, mientras que tras la crisis de 2001, bajo Eduardo Duhalde, se registró un fuerte salto.
En los años posteriores, con gestiones como las de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, los incrementos se mantuvieron, aunque con distintas intensidades. Sin embargo, a partir de la última década, los aumentos se volvieron más abruptos, con picos especialmente marcados durante las administraciones de Mauricio Macri y Alberto Fernández.
El salto hacia el Mundial 2026 profundiza esa tendencia, con un incremento acumulado que evidencia la pérdida de valor de la moneda y el encarecimiento sostenido del consumo. En este contexto, incluso productos de fuerte carga simbólica —como la camiseta nacional— quedan cada vez más lejos del alcance masivo.
