Encuesta: Milei y el peronismo llegan a un empate en el escenario 2027, un cuarto del electorado aún sin definir
El relevamiento de la consultora Analogías registra prácticamente un empate entre ambos espacios, aunque también expone un dato que puede resultar decisivo: casi uno de cada cuatro electores todavía no sabe a quién votaría.

El escenario electoral de cara a las elecciones presidenciales de 2027 comienza a mostrar una disputa abierta entre Javier Milei y un peronismo que, de acuerdo con una nueva encuesta, logra posicionarse como un bloque competitivo si consigue mantener unificada su oferta.
El estudio nacional, realizado sobre 2.932 casos entre el 5 y el 8 de septiembre, ubica al peronismo unificado en el primer lugar con el 31% de intención de voto, apenas 0,3 puntos por encima de Milei, que alcanza el 30,7%. La diferencia se encuentra dentro del margen de error de +/-2%, por lo que el escenario debe interpretarse como un empate técnico.
Analogías definió esta situación como una “polarización sucia”, en referencia a una competencia extremadamente equilibrada entre los dos principales espacios y, al mismo tiempo, a la existencia de una amplia franja del electorado que todavía permanece fuera de esa polarización.
El 24,7% de los consultados no tiene definido su voto, un porcentaje suficientemente significativo como para modificar sustancialmente cualquier fotografía anticipada del escenario de 2027.
El relevamiento también permite observar una diferencia entre el respaldo electoral inmediato y el posicionamiento político general. Al sumar los sectores oficialistas considerados “puros” y “moderados”, el Gobierno reúne un 34,3%.
En cambio, las posiciones identificadas como opositoras alcanzan el 49%, mientras que aproximadamente un 16% queda ubicado en una zona intermedia.
Ese electorado aparece como uno de los principales territorios en disputa. Según el estudio, se trata en buena medida de personas que acompañaron a Milei en 2023 y 2025, pero que actualmente manifiestan críticas hacia su administración. Allí, el 69,6% califica la gestión en los dos niveles más negativos y la imagen desfavorable del Presidente trepa al 84,8%.
Sin embargo, el dato más relevante es que ese malestar todavía no se traduce automáticamente en un traslado del voto hacia el peronismo. De hecho, la encuesta señala que prácticamente no existe voto peronista dentro de ese segmento y que el 55% de sus integrantes aún no sabe a quién elegiría.
Es, por lo tanto, un electorado potencialmente decisivo y todavía abierto a distintas alternativas.
El componente económico también aparece como una señal de alerta para el oficialismo. El 60,9% de los encuestados sostiene que su situación económica personal empeoró durante el último año, mientras que apenas el 13,4% afirma estar mejor.
La prioridad expresada por los ciudadanos refuerza esa lectura. Frente a la posibilidad de elegir entre “salario y empleo” o “estabilidad de precios”, el 65,6% optó por la primera alternativa y solo el 27,1% priorizó la segunda.
El resultado plantea un desafío para el Gobierno, que ha construido buena parte de su discurso político sobre la estabilización macroeconómica y la reducción de la inflación.
A esto se suma otro indicador sensible: el 63,1% considera que existe “mucha o bastante corrupción” dentro del Gobierno. El dato agrega un componente político a las dificultades económicas y muestra que el desgaste de la gestión no necesariamente se limita a la percepción sobre ingresos, empleo o consumo.
La encuesta, en definitiva, no anticipa un resultado para 2027, pero sí expone un escenario competitivo y todavía abierto. Milei conserva una base electoral significativa, mientras el peronismo puede disputar el primer lugar si logra sostener la unidad.
Entre ambos aparece, sin embargo, un amplio universo de votantes descontentos, indecisos o alejados de las identidades políticas tradicionales.
