Elecciones legislativas: el voto que pondrá en juego el ajuste económico de Milei
El dilema es claro: si Milei logra retener fuerza legislativa, tendrá aire para profundizar el ajuste, aunque con un costo social creciente. Si pierde bancas de peso, la viabilidad de su programa quedará en duda y podría abrirse una etapa de inestabilidad política y financiera. En cualquier caso, la elección del 26 de octubre funcionará como un plebiscito económico en el que la ciudadanía decidirá si avala o rechaza el rumbo que, en apenas 18 meses, ya provocó una caída récord en empresas, empleo y consumo.

Las elecciones legislativas del 26 de octubre no solo renovarán 127 bancas en Diputados y 24 en el Senado: también definirán el margen político que tendrá Javier Milei para sostener su programa económico.
Con encuestas que marcan un retroceso en la imagen presidencial y un escenario de empate técnico con la oposición, el oficialismo enfrenta el riesgo de perder apoyo parlamentario justo cuando intenta profundizar el ajuste.
El dato más inquietante para la Casa Rosada es la caída sostenida en los índices de aprobación. Según Zuban Córdoba, la imagen negativa del Presidente ya supera el 63%, mientras que Atlas Intel ubica la desaprobación de su gestión en torno al 54%. En este marco, varias consultoras coinciden en que más de la mitad de la sociedad percibe que LLA podría perder las elecciones legislativas.
Si ese pronóstico se confirma, las consecuencias económicas serán inmediatas. Una derrota oficialista limitaría la posibilidad de aprobar nuevas reformas en el Congreso y pondría en entredicho la continuidad de la política de ajuste fiscal y monetario. Además, el propio mercado financiero, que hasta ahora se sostuvo en la expectativa de un “shock libertario”, podría reaccionar con volatilidad ante la perspectiva de un gobierno sin respaldo legislativo sólido.
Las encuestas marcan que Fuerza Patria crece como alternativa competitiva, capitalizando el malestar social por la recesión y los escándalos de corrupción que golpearon a figuras de LLA. A esto se suma el surgimiento de un tercer espacio federal que podría actuar como árbitro en la negociación parlamentaria, reduciendo aún más el margen de maniobra del oficialismo.
2. Distribución estimada de intención de voto nacional
| Bloque político | Intención de voto estimada | Tendencia |
| Fuerza Patria (Peronismo / Oposición) | 40 % – 45 % | En ascenso, consolida el norte y Buenos Aires |
| La Libertad Avanza – PRO (Oficialismo) | 30 % – 35 % | En retroceso leve, mantiene base centro-oeste |
| Provincias Unidas (Tercer espacio federal) | 8 % – 12 % | Crecimiento sostenido en provincias |
| Otros / en blanco / NSNC | 10 % – 15 % | Indecisión moderada |
Milei conserva un piso firme en torno al 34-37 %, pero su techo se achica frente al crecimiento de Fuerza Patria y del voto indeciso.
La imagen negativa supera el 60 % en varios relevamientos, lo que erosiona su capacidad de liderazgo.
La polarización se mantiene, pero con señales de un tercer espacio emergente que podría condicionar la gobernabilidad parlamentaria.
El voto joven sigue siendo el sostén principal de LLA, lo que contrasta con el fuerte rechazo en sectores adultos y urbanos.
