El sobrepeso y la obesidad se disparan en la Unión Europea: un desafío urgente para la salud pública
Así lo revela un reciente informe del Consejo Europeo de Información sobre la Alimentación (EUFIC, por sus siglas en inglés), una organización sin ánimo de lucro dedicada a promover la información veraz sobre alimentación y salud.

Los niveles de sobrepeso y obesidad en Europa siguen en aumento, alertando a los gobiernos, profesionales de la salud y organismos internacionales sobre una problemática que amenaza el bienestar de millones de personas en la región.
Un panorama preocupante en adultos y niños
El estudio evidencia que la obesidad y el sobrepeso afectan a una parte significativa de la población adulta en Europa, con cifras alarmantes en países como Rumanía, Polonia, Croacia y Eslovaquia, donde aproximadamente el 74-76% de los hombres presentan estas condiciones, ya sea en forma de exceso de peso o como obesidad. Por el contrario, países como Francia, Países Bajos y Dinamarca muestran porcentajes mucho más bajos, situándose entre el 41% y el 56%.
En las mujeres, los datos también reflejan una situación preocupante: Irlanda, Rumanía y Croacia lideran las cifras con tasas del 62%, 58% y 58% respectivamente. Francia vuelve a destacar por su menor prevalencia, con solo un 30%, seguida de Austria y Dinamarca.
El informe señala que, aunque estos datos son reveladores, las comparaciones entre países deben hacerse con cautela, ya que las metodologías de evaluación varían, dificultando una visión uniforme del problema en toda la Unión Europea.
Proyecciones alarmantes para el futuro
Los expertos advierten que, si no se implementan medidas eficaces, ningún Estado miembro de la UE logrará frenar el incremento de la obesidad para finales de 2024. Lo que es aún más inquietante, según las proyecciones, es que para 2030 más de la mitad de la población europea podría vivir con obesidad. En algunos países, la prevalencia podría alcanzar hasta el 89%, lo que supondría un impacto devastador en la salud pública y en los sistemas sanitarios.
La obesidad infantil: una tendencia en ascenso
A nivel global, UNICEF ha alertado que la obesidad infantil ha superado ya a la insuficiencia ponderal como la forma más común de malnutrición. El informe indica que aproximadamente 188 millones de niños y adolescentes en edad escolar, el 10% del total, padecen obesidad. La problemática afecta prácticamente a todas las regiones del mundo, excepto África subsahariana y sur de Asia.
La crisis en la alimentación infantil está relacionada, en gran parte, con la proliferación de alimentos ultraprocesados y rápidos, que están configurando las dietas de los más jóvenes en entornos alimentarios poco saludables. UNICEF advierte que esta tendencia no solo pone en riesgo la salud física de los niños, sino que también aumenta sus probabilidades de desarrollar enfermedades potencialmente mortales en etapas posteriores de la vida.
Un reto global que requiere acciones inmediatas
Expertos y organizaciones internacionales coinciden en que la lucha contra la obesidad requiere un enfoque multidisciplinario: políticas públicas que promuevan la alimentación saludable, campañas educativas, regulación de alimentos ultraprocesados y fomento de la actividad física. La responsabilidad no recae únicamente en los individuos, sino en la sociedad en su conjunto.
La situación actual demanda acciones urgentes para revertir las tendencias y proteger el futuro de las nuevas generaciones en Europa y en todo el mundo. La obesidad, más que un problema estético, es una emergencia sanitaria que afecta la calidad de vida y la esperanza de vida de millones de personas. La pregunta que queda en el aire es si los gobiernos y la sociedad serán capaces de tomar las medidas necesarias antes de que sea demasiado tarde.
