El líder albanés Edi Rama se burla de sus críticos con un video generado por IA
El primer ministro de Albania, Edi Rama, ha vuelto a ser el centro de atención en las plataformas digitales. A través de su cuenta de Instagram, compartió un clip creado con inteligencia artificial donde se le ve vestido con una falda corta y un sujetador, en lo que parece una sátira dirigida a ciertos influencers y creadores de contenido que han cuestionado a su administración.

Esta ocurrencia surge a raíz de unas palabras que el político socialista pronunció durante un evento público el pasado 7 de junio.
En esa ocasión, arremetió contra los generadores de contenido que apoyan las movilizaciones en contra de un controvertido proyecto turístico de alto nivel, en el que está implicado Jared Kushner, yerno del expresidente estadounidense Donald Trump.
En su intervención, Rama afirmó que muchos de estos creadores se lucran publicitándose en redes mientras no tributan al Estado. Incluso bromeó con que “los blogueros deberían desafiarse entre sí: uno disfrazado de flamenco rosa y otro disfrazado de mí, para ver quién gana”.
Durante las manifestaciones en Tirana, los asistentes han mostrado siluetas de cartón con forma de flamenco rosa, una especie de ave migratoria protegida que habita en la zona afectada por el plan urbanístico.
Rama ya había señalado anteriormente a estos influencers, acusándolos de unirse a las protestas solo para ganar visibilidad mediática sin conocer a fondo los pormenores del proyecto.
Un plan turístico que provoca divisiones en Albania
El Ejecutivo defiende que el complejo previsto en la costa adriática representará una transformación económica para Albania, nación que busca posicionarse como un destino de lujo mientras avanza en su integración a la Unión Europea.
No obstante, la propuesta ha generado un fuerte rechazo por parte de grupos ecologistas y sectores opuestos al veterano mandatario.
El desarrollo abarca dos zonas diferenciadas: una gran urbanización turística cerca de la laguna de Narta, un espacio protegido de gran relevancia ecológica, y otro complejo de menor escala en la isla deshabitada de Sazan, antigua base militar de la era comunistaista.
Los planes incluyen hoteles, apartamentos, viviendas de lujo y un puerto deportivo. El proyecto está vinculado a Jared Kushner y a Ivanka Trump, hija del presidente estadounidense.
Las autoridades albanesas han concedido a una firma de inversión relacionada con Kushner la categoría de «inversor estratégico», un estatus que simplifica ciertos trámites burocráticos.
Movilizaciones y alerta ambiental
Albania posee aproximadamente 450 kilómetros de costa que permanecieron sin urbanizar durante gran parte del régimen comunista.
Las asociaciones ambientalistas y vecinales temen que gran parte de ese litoral virgen acabe en manos de grandes inversores privados. La controversia se intensificó tras la difusión de un video en el que un guardia de seguridad privado arrastraba a un activista mientras participaba en una protesta en el área.
El proyecto se sitúa dentro de una reserva natural considerada uno de los ecosistemas más ricos del país y un punto de paso crucial para numerosas aveses migratorias que cruzan la costa adriática.
Desde finales de mayo, maquinaria pesada ha comenzado a trabajar en el terreno: se han abierto accesos, removido arena, despejado zonas boscosas y colocado vallas.
Varias organizaciones ecologistas de Albania y de otros países europeos han denunciado estas labores. Uno de los principales colectivos ambientalistas locales asegura que hábitats protegidos durante años están siendo “destruidos de forma irreversible”.
