5 de julio de 2026

El Huracán Melissa, uno de los más potentes en la historia del Caribe, dejó vestigios de devastación

Mientras la región comienza a afrontar las tareas de reconstrucción, la emergencia de Melissa reitera la necesidad de revisar y fortalecer las políticas de adaptación al cambio climático, con la esperanza de mitigar futuros desastres y proteger a las comunidades insulares que se encuentran en la primera línea de estos fenómenos.

Ph: Agencia AP

El Caribe enfrenta una de sus crisis más graves tras la llegada del huracán Melissa, un fenómeno meteorológico que se ha convertido en uno de los más intensos jamás registrados en la región.

Con vientos que alcanzaron los 295 km/h, categoría 5 en la escala de Saffir-Simpson, Melissa arrasó varias naciones insulares, dejando un saldo trágico de al menos 49 víctimas mortales y miles de personas afectadas.

En Haití, las inundaciones y los deslizamientos de tierra provocados por el huracán han causado la pérdida de al menos 20 vidas, además de dañar o destruir aproximadamente 160 viviendas.

La situación en Haití, aún marcada por crisis anteriores, se ha agravado con decenas de personas desplazadas y comunidades aisladas que enfrentan graves dificultades para recibir ayuda. En la ciudad de Petit-Goâve, las calles están cubiertas de escombros, y las autoridades trabajan arduamente para rescatar a quienes quedaron atrapados en medio de las inundaciones.

Por su parte, en Jamaica, las autoridades reportan al menos 19 fallecidos, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate en zonas afectadas. El impacto de Melissa fue devastador: muchas casas quedaron sin techo, carreteras destruidas y el 72% de la isla sin electricidad. El aeropuerto internacional de Kingston reabrió sus puertas tras días de cierre, y las fuerzas de ayuda internacional, incluyendo un equipo estadounidense de búsqueda y rescate, están en el terreno ayudando a las labores de recuperación.

En Cuba, la situación también es crítica. Tras la evacuación preventiva de más de 735.000 personas en el este del país, la recuperación comienza lentamente. La infraestructura ha sufrido daños importantes, especialmente en provincias como Santiago y Holguín, donde muchas comunidades permanecen incomunicadas o sin servicio eléctrico. Sin muros derrumbados y viviendas dañadas, los residentes afrontan una recuperación que se estima será larga y difícil.

El análisis científico sostiene que Melissa se fortaleció rápidamente debido a las aguas oceánicas excepcionalmente cálidas, con temperaturas 1,4°C por encima de la media, condición que ha sido vinculada directamente con el cambio climático antropogénico. Los expertos advierten que este tipo de intensificación extrema se está volviendo más frecuente y que las aguas más cálidas proporcionan la energía necesaria para que los huracanes alcancen categorías de potencia sin precedentes.

El impacto económico también ha sido severo, con pérdidas que superan los 50.000 millones de dólares, afectando la economía de las naciones afectadas y poniendo en evidencia la vulnerabilidad incrementada del Caribe ante eventos climáticos extremos. La comunidad internacional hace un llamado urgente a la acción para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y fortalecer las medidas de protección en las regiones más expuestas.

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